El Parlamento afgano rechaza la apertura de una oficina política de los talibán en Qatar

Actualizado 20/06/2013 5:41:43 CET

MADRID, 20 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Parlamento afgano ha expresado este miércoles su oposición a la apertura por parte de los talibán de una oficina política en Qatar y ha solicitado a Naciones Unidas que ayude al Gobierno afgano a liderar un proceso de paz a nivel nacional.

En su comunicado, el órgano ha subrayado que no reconoce al Estado Islámico de Afganistán --nombre del Gobierno de los talibán en el país hasta la invasión estadounidense en 2001-- y ha descrito como "viciadas" unas conversaciones de paz en las que no participe el Gobierno.

"El Gobierno ha de encabezar las conversaciones de paz y el proceso de reconciliación debe estar liderado por los afganos. El Parlamento urge a Naciones Unidas a que apoye un proceso de paz dirigido por los afganos", ha agregado, según ha recogido la agencia afgana de noticias Pajhwok.

Asimismo, el vicepresidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento, Mohamad Nur Akbari, ha dicho que "establecer una oficina de representación sin el respaldo de Afganistán va contra las regulaciones nacionales e internacionales y es inaceptable".

Este mismo miércoles, el presidente de Afganistán, Hamid Karzai, ha advertido de que su Gobierno se mantendrá al margen de las negociaciones entre Estados Unidos y los talibán hasta que "las potencias extranjeras" permitan que sean los propios afganos quienes las lideren.

"En tanto el proceso de paz no esté liderado por los afganos, el Alto Consejo de Paz no participará en las conversaciones de Qatar", ha afirmado Karzai en un comunicado, en referencia al órgano establecido por él mismo en 2010 para llevar a cabo las negociaciones con los talibán.

Además, Karzai ha advertido de que la apertura de la oficina de los talibán en Qatar supone un incumplimiento por parte de Estados Unidos de sus promesas al Estado afgano sobre cuál iba a ser el papel de esta oficina.

Aparte, la oficina de Karzai ha anunciado la suspensión de las negociaciones sobre seguridad con Washington --en las que se debería determinar el número de tropas norteamericanas que permanecerán en el país tras la retirada de la mayoría del contingente a finales de 2014-- debido, según un comunicado, a "la contradicción entre las palabras y los hechos de Estados Unidos de América respecto al proceso de paz".

Entretanto, una delegación de Estados Unidos ha llegado este miércoles a Qatar para iniciar, a partir de este jueves, las conversaciones con los representantes de los talibán en Doha, capital del emirato, según han informado fuentes diplomáticas.

Por el momento, el portavoz de los talibán en Qatar, Mohamed Naim, ha explicado que aún no han dictaminado cuál será la definición de terrorismo para que puedan admitir la petición de Washington de que acaben con sus lazos con la red Al Qaeda. "Una vez definamos qué es terrorismo para el Emirato Islámico de Afganistán (los talibán), estaremos dispuestos a decir qué es aceptable y qué no", ha valorado.

APERTURA DE LA OFICINA

Los talibán sostuvieron el martes que la apertura de una oficina en Qatar para ayudar a reanudar las conversaciones con vistas a poner fin a doce años de conflicto en el país tiene como objetivo "mejorar las relaciones con la comunidad internacional" y "alcanzar una solución pacífica que ponga fin a la ocupación de Afganistán y establezca un Gobierno islámico independiente".

El grupo insurgente destacó a través de un comunicado que la oficina servirá además "para mantener reuniones con afganos en el momento adecuado, establecer contacto con Naciones Unidas, organizaciones regionales e internacionales y ONG", así como "para emitir comunicados políticos a los medios sobre la actual situación".

"Todo el mundo es consciente de que el Emirato Islámico de Afganistán ha mantenido una 'yihad' y ha trabajado incansablemente para poner fin a la invasión de Afganistán y establecer un Gobierno islámico independiente, para lo que siempre ha utilizado todo método legítimo para conseguir este objetivo", agregó.

En este sentido, resaltó que para ello cuenta con "objetivos militares y políticos, todos ellos confinados a Afganistán". "El Emirato Islámico de Afganistán no desea dañar a otros países ni permitirá que se use el territorio afgano para amenazar a otros países", añadió.

Así, los talibán aseguraron que quieren mantener "relaciones cordiales" con todos los países "en base al respeto mutuo". Sin embargo, dijeron que "consideran una obligación nacional y religiosa liberar al país de la ocupación".