El Partido Popular Europeo, a un paso de votar la salida del partido de Orbán por sus ataques contra Juncker

Viktor Orban
DPA/ BARBARA GINDL - Archivo
Publicado 01/03/2019 20:05:14CET

BRUSELAS, 1 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Partido Popular Europeo tendrá que decidir a lo largo del próximo mes si actúa para expulsar de sus filas al Fidesz del primer ministro húngaro, Viktor Orban, después de que así lo hayan solicitado formalmente al menos siete partidos nacionales, entre ellos los 'populares' de Bélgica, Luxemburgo, Finlandia y Grecia.

"No podemos seguir actuando como si nada estuviera pasando, hay un problema real", ha declarado el presidente del griego Nueva Democracia, Kyriakos Mitsotakis, en un acto durante el que ha anunciado que el lunes enviará una carta formal al presidente del PPE, Joseph Daul, para pedir activar el proceso.

Las reglas del partido europeo establecen que para suspender o expulsar a uno de sus miembros, es necesario primero que lo pidan siete de sus partidos miembros, procedentes de al menos cinco países distintos.

Esta condición se cumple ya con el anuncio de Mitsotakis, después de que a lo largo de la semana se haya conocido que también reclaman la salida de Fidesz, entre otros, los conservadores belgas CDH (francófonos) y CD&V (flamencos) y los luxemburgueses del CVS.

Los partidos de centroderecha de Portugal, Países Bajos y Suecia también han dado señales de su malestar y se cuenta con su apoyo a la iniciativa formal que permita activar el proceso para expulsar al Fidesz.

Fuentes del PPE consultadas por Europa Press confirmaron a primera hora del viernes que sobre la mesa de Daul había ya al menos "seis cartas" pidiendo la salida del partido de Orban.

Más tarde el presidente de los 'populares' finlandeses, Petteri Orpo, y el presidente de Nueva Democracia, Kyriakos Mitsotakis, anunciaron que se sumarán al procedimiento para solicitar medidas contra el partido húngaro.

Mitsotakis ha declarado que cree que Orbán ha "cruzado líneas rojas" y que es necesario "suspender" la membresía de su partido al PPE hasta que se resuelva la situación.

A juicio del líder de Nueva Democracia, el primer paso ha de ser una suspensión --y no la expulsión-- para dar el "beneficio de la duda" al mandatario húngaro y permitirle corregir la deriva antieuropea que abandera ahora. "Si no se producen cambios, no tendrá más sitio en la familia del PPE", ha concluido.

"FIDESZ HA IDO DEMASIADO LEJOS"

"Fidesz ha ido demasiado lejos. Existen motivos razonables y serios para concluir que Fidesz está incumpliendo los valores y principios del PPE", ha criticado, por su parte, el líder del Partido de la Coalición Nacional y ministro de Finanzas finlandés, en un comunicado difundido el viernes.

Una vez se confirme formalmente que existe el quórum necesario para activar el procedimiento --con siete misivas firmadas desde cinco países diferentes--, el presidente del PPE tendrá que activar el proceso e incluir el asunto en la próxima Asamblea Política del partido europeo, que tendrá lugar el 20 de marzo.

Entonces se escucharían los argumentos de los representantes de Fidesz en la reunión y se sometería después al voto de los asistentes la decisión de suspender o expulsar al partido húngaro, que deberá ser adoptada por mayoría simple de los presentes.

No es la primera vez que las políticas de Orbán en Hungría provocan malestar entre sus propios socios en Europa, ni que se evoca la posibilidad de su expulsión, pero en esta ocasión sus ataques al jefe del Ejecutivo comunitario, que también es miembro del PPE, ha hecho que las protestas se formalicen.

Budapest ha lanzado una campaña en la que acusa a Bruselas de impulsar políticas migratorias que "amenazan" la seguridad de Hungría, por ejemplo con la imposición de cuotas obligatorias de acogida de refugiados, y ha dirigido parte de los mensajes más duros hacia Juncker.

La Comisión Europea, que la semana pasada tachó de "ridícula" la campaña de "noticias falsas" del Gobierno húngaro, reaccionó de nuevo este jueves acusando al Ejecutivo de Orbán de "distorsionar la verdad" y pretender dibujar una imagen "oscura" sobre la política migratoria de la UE.

Contador