PEKÍN 3 Nov. (EUROPA PRESS) -
El presidente del Partido Comunista de China (PCCh)en Pekín, Guo Jinlong, ha urgido el refuerzo de la seguridad en la capital del país para prevenir atentados terroristas, después de que presuntos separatistas uigures explotaran un vehículo en la emblemática plaza de Tiananmen, según el diario chino 'Beijing Daily'.
Guo ha reclamado a las fuerzas de seguridad que "busquen los vínculos vulnerables" y "aprendan la lección" del "ataque terrorista" contra la plaza de Tiananmen perpetrado el pasado lunes y que se saldó con cinco muertos y 40 heridos.
El miembro del Comité Político del PCCh ha realizado este llamamiento al término de dos días de inspección en los que, entre otros asuntos, ha destacado la importancia de una rápida respuesta de los servicios de emergencia.
Pero Guo ha hecho especial hincapié en la necesidad de que la Policía y las fuerzas de seguridad refuercen su capacidad para aplacar la violencia y amenazas terroristas.
Entre otras medidas, Guo les ha instado a redoblar la seguridad en zonas clave, así como la captación de información de inteligencia y la adopción de medidas de precaución ante potenciales ataques terroristas.
Por su parte, las autoridades de la zona centro de Pekín tendrán que fortalecer su gestión urbana y reprimir cualquier violación de las leyes. Además, deberán mejorar el control sobre el alquiler de la viviendas, los pequeños y medianos hostales, y la población residente en casas flotantes.
PREPARACIÓN DEL ATAQUE
Este movimiento se produce después de que la televisión estatal desvelara que ocho presuntos separatistas uigures realizaron tres viajes de reconocimiento y almacenaron material para preparar el ataque en la plaza pekinesa de Tiananmen.
Estos presuntos uigures decidieron conformar un grupo terrorista en septiembre y, desde entonces, permanecieron en la capital china. El pasado 23 de octubre, cinco de ellos volvieron a la capital de la región de Xinjing, Urumqi, mientras que los otros tres, que son familia, permanecieron en Pekín.
Tras el ataque en Tiananmen, el Gobierno chino también ha endurecido la represión contra la comunidad musulmana uigur, con el arresto de 53 personas por parte del Ejército por guardar publicaciones religiosas ilícitas, según denuncia el Congreso Mundial Uigur, el principal grupo uigur en el exilio.
El portavoz de esta organización, Dilxat Raxit, advirtió de que, a consecuencia de estos episodios, "podría estallar un nuevo conflicto entre los uigures y el Gobierno de China en cualquier momento".