Persiguiendo el sueño de ser futbolista gracias a una academia para chicas en Camerún

Actualizado 22/05/2019 13:15:11 CET
Camerún.- Persiguiendo el sueño de ser futbolista gracias a una academia para chicas en Camerún
REUTERS / ZOHRA BENSEMRA

Detrás de la iniciativa está la jugadora estrella de la selección femenina de fútbol del país

YAUNDÉ, 22 May. (Reuters/EP) -

Cuando Gaelle Asheri comenzó a jugar por primera vez al fútbol en las sucias calles próximas a su casa en la capital de Camerún, era la única chica en los equipos informales del barrio que usaban piedras para delimitar la portería y contabilizaban los goles con tiza en un muro.

Asheri, de 17 años, y su compañera de equipo Ida Pouadjeu, de 16, figuran ahora entre la primera ola de niñas que están siendo entrenadas por profesionales en la Rails Foot Academy (RFA) en Yaundé. Fue creada en enero para fomentar el talento futbolístico femenino en un país donde muchos siguen viendo este deporte como cosa de hombres.

"Solía entrenar con chicos, así que con ellos había algunos ejercicios que no me permitían hacer porque soy una chica", señala Asheri, que cuenta cómo era considerada como más frágil que sus compañeros.

"Pero aquí es otro mundo, me obligaron a hacer abdominales, me obligaron a hacer todo el duro trabajo hasta que una llega al nivel en el que normalmente saltan las lágrimas junto al sudor", añade.

La academia recibe su nombre de las vías del tren que rodean el terreno de juego y se convierten en gradas informales para los espectadores locales, que se concentran para ver a los equipos de chicas jugar contra los de chicos.

El interés mundial por el fútbol femenino va en aumento y la FIFA espera más de 1.000 millones de espectadores durante el Mundial Femenino que se celebra en junio. La selección nacional camerunesa, conocida como las 'Leonas indomables', es uno de los tres africanos que se ha calificado.

UNA ESTRELLA DE FÚTBOL, DETRÁS DE LA INICIATIVA

Su jugadora estrella, Gaelle Enganamouit, es el cerebro detrás de RFA, la primera academia de fútbol femenino del país. Su propia experiencia como joven jugadora en Yaundé le enseñó que era importante que las mujeres tuvieran su propio espacio para entrenar, contó a la FIFA en enero.

La academia entrena actualmente a unas 70 chicas, la mayoría de las cuales proceden de estratos pobres y que de lo contrario no podrían permitirse siquiera sus propias botas de fútbol, subraya el entrenador Emmanuel Biolo.

"Aquí tienen de todo: entrenadores, camisetas, material de entrenamiento, un fisioterapeuta, y la guía que les damos todo el tiempo. Gaelle Enganamouit realmente quiere que estas chicas sean la próxima generación", asegura.

Asheri acude a la academia los sábados por la mañana y después de clase los miércoles, cambiando su uniforme escolar por la equipación de su equipo. Está preparando sus exámenes finales, pero su sueño es que ella y Pouadjeu puedan jugar a nivel profesional como su benefactora.

"He visto a Gaelle jugar en televisión. Nunca me pierdo uno de sus partidos. Juega muy bien, quiero ser como ella", asegura Pouadjeu.

Ambas chicas se enfrentaron inicialmente a la oposición de sus familiares, a los que les preocupaba que el deporte no era femenino, pero ninguna de ella se ha dejado persuadir por los prejuicios.

"Cogí la pelota, le di una patada y nunca miré atrás", afirma Asheri, recordando los partidos de su infancia en las calles con sus primos y vecinos varones.

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