MADRID 28 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, ha visitado este martes los antiguos bastiones de los Tigres de Liberación de la Tierra Tamil (LTTE) en el norte de Sri Lanka para entrevistarse con las víctimas de la guerra civil (1983-2009).
La jurista sudafricana ha visitado las localidades de Jaffna, Killinochi y Trincomalee para reunirse con las familias de los desaparecidos durante el conflicto bélico, según ha informado la cadena británica BBC.
En Jaffna, donde las organizaciones humanitarias calculan que hay 700 desparecidos, las familias han transmitido a Pillay su pesar por la falta de avances en la investigación que el Gobierno puso en marcha el año pasado para esclarecer estos casos.
Además, los residentes locales han traslado a la funcionaria de la ONU sus quejas por la pérdida de sus tierras a manos de las Fuerzas Armadas y por la ausencia de servicios públicos básicos.
Unas 300 personas se han manifestado en Jaffna por la falta de implicación de la organización internacional en la búsqueda de desaparecidos. Entre ellas Ananthi Sasitharan, mujer del líder del LTTE Velayutham Sasitharan.
Al mismo tiempo, decenas de personas, en su mayoría monjes budistas, se han manifestado en la capital ceilandesa, Colombo, contra la visita de Pillay al país asiático por sus críticas al Gobierno en materia de Derechos Humanos.
Pillay llegó el pasado domingo a Sri Lanka en una visita oficial de siete días en la que por primera vez un miembro de Naciones Unidas podrá recorrer las zonas que las Fuerzas Armadas y el LTTE arrasaron durante la guerra civil.
Es la primera vez que el Gobierno ceilandés permite que la organización internacional visite las zonas en conflicto, debido a la controversia sobre las violaciones de los Derechos Humanos cometidas en las etapas finales del conflicto bélico.
La ONU ha publicado varios informes, el más reciente de noviembre de 2012, en los que sostiene que en los últimos meses de conflicto al menos 40.000 civiles --aunque algunas fuentes hablan de 70.000-- murieron al quedar atrapados en medio de la batalla.
En concreto, ha instado al Gobierno a investigar los supuestos crímenes de guerra cometidos por sus tropas ya que, de acuerdo con diversas fuentes, habrían bombardeado centros médicos y campamentos de refugiados.
La ONU también ha asumido "fallos sistémicos" con los que dejó desprotegida a la población civil. En particular, la decisión de retirar a su personal de las zonas en conflicto en septiembre de 2008, aunque el Gobierno advirtió de que no podía garantizar su seguridad.
A pesar de los numerosos llamamientos internacionales, las autoridades ceilandesas se han negado a investigar las supuestas violaciones de los Derechos Humanos cometidas al final de la guerra civil, considerando que son acusaciones infundadas.
La visita de Pillay se produce en medio de la creciente presión internacional --liderada por Canadá-- para que Colombo no sea finalmente la sede de la cumbre de la Commonwealth que se celebrará el próximo mes de noviembre.