MADRID, 8 (EUROPA PRESS)
El Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) ha anunciado este jueves el fin de la retirada de sus fuerzas de territorio de Turquía y otras posiciones en el norte de Irak, antes de recalcar que con este paso pone fin a las medidas derivadas de su decisión de mayo de poner fin a la lucha armada.
"Nuestro movimiento de liberación retiró de Turquía a todas las fuerzas que no representaban un riesgo de confrontación armada", ha dicho el grupo a través de un comunicado, en el que ha subrayado que esto "pretende impedir" que Ankara "presente pretextos" para obstaculizar el proceso de paz.
"Aunque se encuentran lejos de la frontera, durante el mismo período evacuamos cuatro túneles y posiciones de guerra en Metina, al oeste de Zap, para que el Estado turco no pueda considerarlos una amenaza", ha agregado el PKK, que ha incidido que de esta forma "cumple con todos los requisitos de la estrategia para poner fin a la lucha armada contra Turquía y continuar la lucha por medios democráticos y políticos".
Así, ha hecho hincapié en que "el Estado turco no puede hablar de una amenaza contra Turquía" y ha advertido de que "si no se reconoce el valor y la importancia de estas medidas y no se toman medidas legislativas sobre las libertades, sobre todo, la libertad de los líderes del grupo, significa que el Estado turco continúa con su política centenaria de negación y aniquilación".
El PKK ha reiterado por ello su llamamiento en favor de la liberación del líder de la formación, Abdulá Ocalan, dado que "ya no existen obstáculos ni motivos" para "retrasar" su excarcelación ni para la aprobación de "leyes sobre libertades", según ha recogido la agencia kurda de noticias ANF, cercana a la formación.
"Si el Estado turco afirma que pretende resolver un problema centenario no por la vía armada, como en el pasado, sino mediante la democratización, debe adoptar de inmediato las medidas necesarias para impulsar el proceso de paz y democracia", ha insistido, al tiempo que ha remarcado que la situación actual supone "una oportunidad histórica" para lograr la paz.
El grupo anunció en mayo su disolución y el fin de la lucha armada, una decisión adoptada en un congreso extraordinario tras el histórico llamamiento de Ocalan, quien se encuentra encarcelado en Turquía, a favor de dar este paso, en medio de los esfuerzos para lograr un acuerdo de paz con el Gobierno de Recep Tayyip Erdogan.
El Gobierno turco y el PKK ya iniciaron en 2013 un proceso de conversaciones de paz, si bien se derrumbaron en 2015 y se vieron seguidas por un estallido de enfrentamientos en las zonas de mayoría kurda en el sureste y el este del país.
Si bien el PKK formuló tras su fundación un llamamiento a la creación de un Estado independiente, en la actualidad aboga por una mayor autonomía en las zonas de mayoría kurda, parte de lo que se considera el Kurdistán histórico, que se extiende también a partes de Siria, Irak e Irán.