MADRID 27 Dic. (EUROPA PRESS) -
La Organización del Pueblo de los Muyaidines de Irán (PMOI) ha denunciado este jueves la muerte de tres residentes del Campamento Ashraf en un ataque con cohetes que se ha saldado además con al menos 50 heridos.
La formación, considerada una organización terrorista por Teherán, ha identificado a los fallecidos como Mohamad Javad Salé Tehrani, Mahmud Bornafar y Abbas Namvar. Asimismo, ha indicado que más de una decena de proyectiles han impactado contra el campamento, ubicado en el oeste de la capital, Bagdad.
Pese a que el PMOI ha acusado al Gobierno iraquí de estar detrás del ataque, la autoría del mismo ha sido reclamada por la milicia chií Ejército del Mujtar, cuyo comandante, Waziq al Batat, ha asegurado que su formación ha disparado 20 cohetes 'Katyusha' contra el campamento, según ha informado la agencia británica de noticias Reuters.
"Hemos pedido (al Gobierno) en reiteradas ocasiones que se les expulse del país, pero siguen aquí", ha dicho, antes de acusar al PMOI de mantener contactos con políticos suníes y chiíes que, según Al Batat, mantienen lazos con la organización terrorista Al Qaeda.
El Ejército del Mujtar es una milicia relativamente reciente que cuenta con el respaldo y la financiación del Gobierno iraní. Por su parte, Al Batat es un antiguo líder de la milicia Brigadas de Hezbolá, creado en 2003 en el marco de la invasión estadounidense a Irak.
Las Brigadas de Hezbolá son una escisión de los llamados Grupos Especiales, nombre dado por Estados Unidos a las milicias chiíes respaldadas por la Fuerza Quds iraní presentes en el país, entre los que destaca el Ejército del Mahdi, encabezado por el clérigo Muqtada al Sadr.
EL PMOI
El PMOI participó activamente en la revolución iraní de 1973 y llevó a cabo diversos ataques a edificios del Gobierno del sah Mohamad Reza Pahlevi, robo de bancos, asesinatos a funcionarios importantes y secuestro de extranjeros. Durante dicha época, el grupo mantuvo un discurso islamista chií mezclado con una adaptación de la ideología marxista revolucionaria.
Sin embargo, poco después del éxito de la revolución, las nuevas autoridades comenzaron a perseguir al PMOI, que se distanció políticamente del nuevo Gobierno. En 1986, el líder del grupo, Masud Rajavi, alcanzó un pacto con el entonces presidente de Irak, Saddam Hussein, en ese momento en guerra contra Irán, lo que terminó de distanciar las posturas.
Durante el conflicto entre Irán e Irak, el PMOI participó del lado iraquí y lanzó ataques contra territorio iraní, lo que fue utilizado por Teherán para lanzar una campaña contra el grupo y reducir su apoyo social en el interior del país.
Pese a que Irak proporcionó cobertura al PMOI y respaldó sus ataques contra Irán, la caída de Hussein y la llegada al poder de Nuri al Maliki cambió su situación en Irak, ya que desde entonces pasaron a ser vistos como una organización terrorista.
Desde entonces Bagdad ha solicitado la expulsión del grupo del país, algo que no se ha llevado a cabo debido el respaldo de Washington a la formación, en el marco de su política de alianzas contra Irán. A comienzos de septiembre de 2012 el PMOI fue finalmente eliminado de la lista de organizaciones terroristas por decisión de la entonces secretaria de Estado, Hillary Clinton.