PEKÍN 17 Oct. (Reuters/EP) -
La Policía en China ha arrestado a un influyente bloguero y a un caricaturista en el marco de una campaña contra los "propagadores de rumores" en Internet, según han informado este jueves varios amigos de los arrestados y uno de sus abogados.
Desde el pasado mes de agosto, cientos de personas han sido detenidas como parte de una campaña lanzada con el objetivo de impedir la difusión de rumores, según han denunciados varios grupos defensores de los Derechos Humanos y medios de comunicación chinos. La mayoría de los arrestados ya han sido puestos en libertad pero alguno de ellos todavía están en prisión por cargos criminales.
Los últimos movimientos contra blogueros y activistas chinos apuntan a la posibilidad de que el Gobierno liderado por el presidente, Xi Jinping, esté aumentando las presiones contra la disidencia.
"El uso de estas herramientas de la dictadura para combatir las críticas y quejas dentro de la sociedad civil podría ser contraproductivo", ha afirmado Zhang Lifan, un historiador que ha advertido de que esta campaña contra blogueros podría infundir desconfianza. "Puede no ser beneficiosa para la continuidad del régimen", ha asegurado.
Dong Rubin, de 51 años, que dirige una compañía de consultoría en Internet, ha sido arrestado en la ciudad de Kunming, en el suroeste de China, como sospechoso de haber realizado una declaración falsa sobre el capital de su compañía cuando la registró, ha informado la agencia de noticias oficial china Xinhua.
Dong también es sospechoso de hacer operaciones comerciales ilegales y del delito de "fomentar disturbios". Dong, que anteriormente había sido invitado por las autoridades de Nanjing a conferencias para hablar como "líder de opinión online", participó en 2009 en una investigación en Internet sobre la muerte de un hombre bajo custodia en un centro de detención de la provincia de Yunnan.
La cadena de televisión pública CCTV ha mostrado imágenes de Dong admitiendo que ha incurrido en "exageración" en "publicación selectiva de información" para favorecer a determinados clientes. El pasado mes de septiembre, los medios estatales chinos difundieron una confesión similar de un directivo de una alianza de empresas americanas y chinas, Charles Xue, conocido por ser uno de los más importantes comentaristas en la red.
El abogado de Dong, Yang Mingkua, ha explicado por teléfono a Reuters que no es conveniente para él que sea entrevistado y se ha remitido a las declaraciones que ha publicado en un artículo colgado en su 'microblog'. "Cuando el aire se llena con voces que no son armoniosas, no es signo de debilidad sino un símbolo de fortaleza", escribió Yang en una entrada publicada en septiembre sobre el caso de Dong. "La libertad para hablar y criticar es un derecho ciudadano", apostilló el letrado, que sostiene que Dong es "fundamentalmente inocente" por las acciones que realiza en Internet.
Mientras tanto, en Pekín, el caricaturista Wang Liming ha sido puesto bajo custodia policial en la medianoche del miércoles al jueves y todavía no ha sido liberado, según ha informado por teléfono a Reuters Wu Gan, uno de los amigos del arrestado.
Wu ha afirmado que la Policía le ha explicado a la novia de Wang que le están interrogando por una entrada en su 'microblog' en la que aparecía una madre mostrando a un hijo que había fallecido por hambre en la ciudad de Yuyao.
"Supresiones de este tipo a cargo del Gobierno no tienen ninguna utilidad", ha afirmado Wu. "Los rumores crecen porque no hay libertad para comunicarse en Internet. Arrestar a personas no resolverá el problema porque el problema no va con el pueblos sino con el Gobierno", ha explicado.
Estos dos arrestos han llegado un mes después de que el Gobierno chino anunciar nuevas medidas más duras para frenar lo que denomina como la expansión de rumores irresponsables, incluidas penas de tres años de prisión para quien difunda falsedades y sus mensajes tengan amplia redifusión.
El Tribunal Supremo chino y la Fiscalía General ya han asegurado que se imputará un delito de difamación a quien publique rumores de creación propia en Internet que sean leídos por más de 5.000 usuarios o que sean redifundidos más de 500 veces.