LISBOA 10 Ago. (EP/AP) -
El Gobierno portugués aprobó hoy una nueva legislación que pretende combatir la inmigración ilegal, endureciendo las penas para quien contrate a trabajadores ilegales y, por otro lado, difundiendo en Internet las ofertas de empleo para extranjeros.
Según informó el Gobierno presidido por el socialista José Sócrates, a partir de ahora se concederán permisos de residencia a aquellos aspirantes cuyas cualificaciones respondan a las necesidades del mercado de trabajo. La legislación actual sólo da papeles a quien pueda demostrar que tiene un contrato de trabajo.
Con la nueva ley, el Gobierno eliminó además el sistema de cuotas impuesto hace dos años por el Ejecutivo de centro-derecha. Ese sistema fijaba el tope de entrada de trabajadores extranjeros en 8.500, en su mayoría para los sectores de construcción y agricultura, pero sólo se presentaron unos 1.000.
Además, las autoridades darán papeles a víctimas del tráfico de seres humanos, a estudiantes extranjeros que quieran quedarse en Portugal tras graduarse y a los hijos de inmigrantes nacidos en Portugal. Portugal tiene 10,5 millones de habitantes y alrededor de medio millón de inmigrantes legales, mientras los ilegales se estiman en unos 50.000.