VIENA, 30 (Reuters/EP)
El presidente de Austria, Alexander Van der Bellen, ha propuesto a la responsable del Tribunal Constitucional, Brigitte Bierlein, como canciller interina del país hasta la celebración de las elecciones anticipadas, previsiblemente en septiembre.
Bierlein, que liderará un equipo de tecnócratas, será la primera mujer en encabezar el Gobierno de Austria, en un momento de inestabilidad política marcado por la ruptura de la coalición entre el Partido Popular (OVP) de Sebastian Kurz y el ultraderechista Partido de la Libertad (FPO).
"Es la actual presidenta del Tribunal Constitucional y será nombrada canciller de la República de Austria en cuestión de días", ha adelantado Van Der Bellen en declaraciones a la prensa. La juez salta así a la política a meses de su jubilación, ya que, por ley, a los 70 años debe dejar el cargo y los cumplirá en junio.
Bierlein tendrá que conformar un gobierno de transición que contará con el apoyo del Parlamento hasta la cita con las urnas elecciones. Han acordado que elegirá a servidores públicos con experiencia (tecnócratas), avanzando que Alexander Schallenberg será el ministro de Exteriores. Los demás nombres se conocerán en los próximos días.
"La tarea más importante en estos momentos es contribuir a la calma y generar confianza entre todas las partes en Austria, Europa y el mundo", ha dicho la presidenta del Tribunal Constitucional en la rueda de prensa que ha ofrecido junto a Van der Bellen.
"Sin duda, en los próximos meses no veremos grandes iniciativas parlamentarias", ha indicado el jefe de Estado. "Se trata más de hacer una administración de los asuntos estatales que sea buena y ordenada", ha subrayado Van der Bellen.
La designación de Bierlein no ha sorprendido porque se esperaba que Van der Bellen eligiera a una persona con experiencia de gestión pública que no estuviera inmersa en el día a día de la política austriaca, aunque fue propuesta por el Gobierno de Kurz para el alto tribunal.
Kurz apartó a los ministros del FPO después de que su vicecanciller, Heinz Christian Strache, tuviese que dejar el cargo por la publicación de un vídeo grabado en Ibiza en 2017 en el que supuestamente promete a un oligarca ruso un trato de favor en concursos públicos a cambio de apoyo electoral.