Publicado 21/03/2021 08:02CET

El presidente de Congo buscará este domingo un cuarto mandato en medio del boicot del principal partido opositor

Archivo - El presidente de República del Congo, Denis Sassou Nguesso
Archivo - El presidente de República del Congo, Denis Sassou Nguesso - WANG ZHAO - POOL / GETTY IMAGES - Archivo

El antiguo líder rebelde 'Pastor Ntoumi' hizo un llamamiento a la calma días antes de la votación

MADRID, 21 Mar. (EUROPA PRESS) -

República del Congo celebra este domingo unas elecciones presidenciales en las que el jefe de Estado, Denis Sassou Nguesso, buscará un cuarto mandato al frente del país, que ha dirigido desde 1979, con un paréntesis de cinco años entre 1992 y 1997.

El presidente, de 77 años, llegó al poder en 1979 y se mantuvo en el cargo hasta 1992, cuando fue derrotado en las urnas. Sin embargo, volvió a la Presidencia a raíz de las fuerzas insurgentes que él mismo encabezó en la guerra civil de 1997, sin que desde entonces haya dejado su posición.

Su última victoria electoral, en 2016, tuvo lugar tras una serie de reformas a la Constitución congoleña para que pudiera presentarse a un nuevo mandato. Las modificaciones incluyeron la eliminación de los límites de edad y de mandatos, que le hubieran impedido concurrir a las urnas.

En esta ocasión, Sassou Nguesso tendrá que hacer frente en las urnas a seis candidatos opositores, entre ellos Guy-Brice Parfait Kolélas, quien quedó en segundo lugar en las elecciones presidenciales de 2016, y Mathias Dzon, su exministro de Hacienda entre 1997 y 2002.

El resto de candidatos son Albert Oniangue, un antiguo aliado del presidente, el exparlamentario Joseph Kignoumbi Kia Mbougou, Anguios Nganguia Engambe y Dave Mafoula. Entre las candidaturas aceptadas a la Presidencia no figura ninguna mujer.

Sin embargo, está previsto que el presidente obtenga cómodamente la reelección, dado que el principal partido opositor del país, la Unión Panafricanista para la Democracia Social (UPADS), ha anunciado que boicoteará la votación, lo que podría allanar su camino hacia la victoria.

Al boicot se ha sumado el Consejo Nacional de los Republicanos (CNR), encabezado por el líder rebelde Frédéric Bintsamou, alias 'Pastor Ntoumi', quien se alzó en armas en 2016 tras la reelección de Sassou Nguesso y quien en esta ocasión, por contra, ha hecho un llamamiento a la calma antes de la cita con las urnas.

La rebelión de 'Pastor Ntoumi' derivó en un conflicto que dejó más de 100.000 desplazados internos y que derivó en un anuncio de alto el fuego en diciembre de 2017 que el antiguo líder rebelde ha apostado por mantener. "Movilizamos nuestras energías para consolidar esta paz noche y día", dijo esta semana, según la Agencia de Información de África Central.

"El CNR piensa que las presidenciales deben tener lugar en paz, transparencia, libertad y respeto de las reglas del juego democrático", manifestó, según el diario 'Les Echos du Congo Brazzaville'. Asimismo, Bintsamou --quien en 2016 respaldó la candidatura de Kolélas-- apostó por evitar "recordar los viejos demonios de la división, el odio y el arreglo de cuentas".

La salida de la carrera electoral de la UPADS, liderada por Pascal Lissouba, y del CNR se suma a la detención y encarcelamiento tras las elecciones de 2016 de dos destacados opositores, Jean-Marie Michel Mokoko y André Okombi Salissa. Ambos han sido condenados a penas de 20 años de cárcel por socavar la seguridad del Estado.

AUSENCIA DE RIVALES DE PESO

En esta línea, el director ejecutivo del 'think tank' sudafricano Institute for Security Studies, ha manifestado que los dos potenciales rivales son Kolélas y Dzon, si bien ha agregado que ninguno tiene una base de apoyos suficientemente firme como para desafiar al presidente, tal y como ha recogido la emisora Radio France Internationale.

Asimismo, ha apuntado a la posibilidad de "un nivel bastante alto de apatía entre los votantes" ante el favoritismo de Sasou Nguesso, mientras que Nathan Hayes, de la compañía de investigación británica Economist Intelligence Unit ha añadido que "no es probable que haya violencia a gran escala como pasó hace cinco años".

"Creo que es probable que veamos pequeños incidentes de violencia, probablemente en torno a la represión de los votantes de oposición", ha argüido. La organización Access Now ha reclamado a las autoridades que no bloqueen Internet durante el periodo electoral, como hicieron en 2016.

De esta forma, ha reclamado al Gobierno de República del Congo que "no lo haga más". "Estamos viendo cierres de Internet en todo África como una herramienta habitual para mantener controlada a la población", ha manifestado Felicia Anthonio, parte de la campaña.

El Ministerio del Interior anunció recientemente una batería de restricciones para garantizar la seguridad de la votación, que arrancó el miércoles, cuando estaban llamados a las urnas los miembros de las fuerzas de seguridad congoleñas. La jornada transcurrió sin incidentes en la capital, Brazzaville, como en el resto del país africano.

Así, el Ministerio desveló el 17 de marzo la decisión sobre el cierre de fronteras, la prohibición de la circulación, las manifestaciones, la apertura de mercados y discotecas, que estará en vigor el domingo entre las 6.00 y las 18.00 horas (hora local), tal y como ha recogido el portal de noticias Congo Media Time.

FOCO EN LA ECONOMÍA

La campaña electoral de los candidatos ha estado centrada en las promesas para una mejora de la situación económica del país y la mejora de la calidad de vida de la población. El propio Sassou Nguesso apostó por un plan para "la paz, la recuperación y la diversificación de la economía".

"Todos estaremos comprometidos con la recuperación económica del país y prometo un amplio programa de recuperación agrícola a partir del año que viene, si resulto elegido", dijo durante un discurso en la ciudad de Pointe Noire, situada en el sur del país.

Así, manifestó que durante su próximo mandato se impulsará una diversificación considerada como necesaria para reducir la dependencia del país de las exportaciones de petróleo, especialmente en un momento de crisis, ahondado por el impacto de la pandemia de coronavirus.

Este mensaje ha sido similar al de Kolélas, quien ha apostado por impulsar la descentralización y la diversificación para dar un mayor peso a la industria agraria y la minería, una línea parecida a la defendida por Oniangué, quien ha apostado por desarrollar los sectores primario y secundario.

Por su parte, Dzon ha hecho hincapié en la necesidad de movilizar inversiones directas para intentar convertir el país en el 'Dubái de África', mientras que Mafoula ha abogado por "crear trabajo y riqueza nacional" y ha desvelado que aprobaría una ley para que las compañías extranjeras "transformen el 30 por ciento de la producción en productos terminados a nivel local".

Engambé, quien lleva entre sus promesas electorales nombrar a una mujer como primera ministra, ha resaltado además la importancia de impulsar la agricultura en el país, algo que también ha hecho Kia Mboungou. El país, que ha presenciado un aumento de la tasa de pobreza extrema desde 2016, cuenta con una importante población rural.

En este sentido, el Banco Mundial recuerda que el país logró recuperarse desde 2018 de la grave crisis de 2014 por la caída de los precios del petróleo, si bien alerta de que la caída del resto de sectores debilita su situación económica y sus expectativas a nivel macroeconómico.

El país cuenta además con un índice de capital humano por debajo de la media de los países de ingresos medios y ha visto "pocos progresos" en sanidad y educación. Así las tasas de mortalidad materna e infantil "siguen siendo altas", mientras que la desnutrición afecta al 21 por ciento de los niños congoleños, según el organismo.

La situación es especialmente grave en el sur del país, dado que el 65 por ciento de la población más pobre vive en seis regiones de esta zona de República del Congo, mientras que menos del cinco por ciento de ellos están cubiertos por programas de protección social.

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