MADRID, 24 Nov. (EUROPA PRESS) -
El presidente interino de Egipto, Adli Mansur, ha emitido este domingo un decreto-ley por el que se limita drásticamente el derecho de manifestación y reunión y que obligará a los convocantes de concentraciones a pedir un permiso previo a la Policía, según recoge la agencia de noticias estatal, MENA.
La norma impone duras sanciones económicas para las congregaciones de manifestantes no autorizadas. Además, habilita a las fuerzas de seguridad a emplear balas de goma "sin condiciones" contra los manifestantes.
La ley fue remitida por el Gobierno hace dos semanas al presidente y ha sido muy criticada por los grupos de defensa de los Derechos Humanos, que no han dudado en calificarla de "represiva" puesto que no protege el derecho a la libertad de reunión.
"El proyecto de ley criminaliza toda forma de reunión pacífica, incluidas las manifestaciones y concentraciones públicas, y da al Estado vía libre para disolver las manifestaciones pacíficas utilizando la fuerza", denuncia un comunicado conjunto de 19 grupos egipcios de defensa de los Derechos Humanos publicado el pasado viernes.
La aprobación de esta ley es especialmente sensible en Egipto, donde desde 2011 las movilizaciones populares y las manifestaciones en las calles han propiciado la caída del régimen del presidente Hosni Mubarak tras décadas en el poder y el derrocamiento del presidente islamista Mohamed Mursi tras intensas protestas y un golpe de Estado que puso fin a su presidencia el 3 de julio de este año.