CONAKRY 14 Abr. (Reuters/EP) -
Guinea celebrará elecciones legislativas el próximo 30 de junio para completar la transición democrática del país, según ha informado el presidente del país, Alpha Condé, en un comunicado leído en la televisión estatal.
En un principio, los comicios estaban previstos para 2011 pero fueron pospuestos de forma repetida debido a un desacuerdo entre el Gobierno guineano y la oposición. Las elecciones tienen por objetivo completar la transición hacia un gobierno civil tras el golpe de Estado de 2008 y desbloquear miles de millones de euros en ayuda europea.
"Los votantes son convocados a las urnas el 30 de junio para las elecciones legislativas", ha anunciado Condé. Sin embargo, la decisión del presidente podría enfrentar al Gobierno con la oposición que ha prometido sabotear las elecciones si no se cumplen sus demandas.
La oposición, que acusa a Condé de intentar amañar el voto, quiere que se le retire un contrato a la empresa sudafricana Waymark, encargada de revisar la lista de votantes y que se permita que los partidarios de la oposición en el extranjero puedan votar.
El Ejecutivo, por su parte, asegura que no hay tiempo suficiente para encontrar una nueva empresa que gestione la lista de votantes y que el sistema de Waymark es seguro contra el fraude. "Todos nuestros socios están convencidos de que Waymark puede hacer el trabajo. Así que, de cualquier forma, Waymark no se va", ha afirmado el portavoz del Gobierno, Damantang Albert Camara.
Previamente, la oposición ha advertido que cualquier decisión unilateral que tome el Ejecutivo podría empujarles a salir de nuevo a las calles. "Si el Gobierno persiste en esta línea de acción, no nos queda otra alternativa salvo la de tomar las calles", ha señalado el antiguo primer ministro del país Sidia Touré, que quedó tercero en las elecciones presidenciales de 2010 y que ahora es uno de los líderes de la oposición.
A finales de febrero, nuevo personas murieron y otras 300 resultaron heridos como consecuencia de dos semanas de enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad guineanas y manifestantes de la oposición que solicitaban al Gobierno que aceptara sus demandas.