Publicado 04/03/2021 14:46CET

El primer ministro de Grecia promete nuevas instalaciones para migrantes y recalca que Moria "no va a volver a existir"

Archivo - Un niño frente a la Policía de Grecia durante una protesta de migrantes que piden su reubicación después de que varios incendios destruyeran el campamento de Moria, en la isla de Lesbos
Archivo - Un niño frente a la Policía de Grecia durante una protesta de migrantes que piden su reubicación después de que varios incendios destruyeran el campamento de Moria, en la isla de Lesbos - Socrates Baltagiannis/dpa - Archivo

MADRID, 4 Mar. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro de Grecia, Kyriakos Mitsotakis, ha garantizado este jueves que las autoridades griegas construirán una nueva instalación para albergar a los migrantes y refugiados, al tiempo que ha recalcado que el campo de Moria "no va a volver a existir" y que en su lugar se construirá un parque.

En una reunión en la que ha participado junto a los alcaldes de las islas que albergan a migrantes y refugiados en Grecia, como Lesbos, Samos o Quíos, Mitsotakis también ha asegurado que el campo temporal de Kara Tepe --levantado después de los incendios que destruyeron Moria en 2020-- también será reemplazado, ha informado el diario local 'Kathimerini'.

En este contexto, el 'premier' griego ha reconocido que Kara Tepe, a pesar de su carácter temporal, "es mucho mejor que lo que existía en Moria", pero ha insistido en que se construirá una nueva "estructura definitiva" en Lesbos que contará con el apoyo y la financiación de la Unión Europea.

Los habitantes de Lesbos, Samos, Quíos, Cos y Leros han hecho frente en los últimos cinco años a un gran flujo de migrantes que llegan a las islas por vía marítima a través de Turquía. Los campos de refugiados construidos para albergarlos están superpoblados normalmente.

Según el Ministerio de Protección Civil de Grecia, unos 15.000 refugiados y migrantes viven actualmente en las islas del Egeo oriental.

En el caso específico de Lesbos, el campo de Moria quedó destruido totalmente debido a unos incendios registrados en noviembre. En aquel momento, unos 12.500 refugiados y migrantes vivían allí. En Kara Tepe, en cambio, actualmente hay menos de 7.000 personas y su capacidad máxima es de 10.000.

Varias organizaciones de ayuda humanitaria han criticado repetidamente que las condiciones en estas instalaciones no alcanzan los estándares mínimos.

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