MOSCÚ 16 Abr. (EUROPA PRESS) -
El presidente ruso, Vladimir Putin, ha asegurado este jueves que el suministro de sistemas de defensa antimisiles S-300 a Irán no supone ninguna amenaza a Israel y lo ha justificado como un "factor de disuasión" en la región.
"Nosotros creemos que ante los acontecimientos en la región, especialmente en Yemen, el suministro de dicho armamento defensivo puede ser visto como un factor de disuasión", ha afirmado Putin durante su sesión anual de preguntas y respuestas.
El mandatario ruso ha subrayado que Teherán ha estado mostrando gran flexibilidad en relación con su programa nuclear y por eso Rusia ha tomado la decisión de seguir adelante con el suministro de los S-300, que había sido paralizado a raíz de las sanciones contra el país.
En este sentido, según la agencia rusa Itar-Tass, Putin ha indicado que Rusia actuará de forma coordinada con sus socios respecto a los bienes incluidos en la lista de sanciones contra Irán. El presidente ruso ha aclarado que la decisión de Moscú no puede verse como un levantamiento de las sanciones ya que el sistema de defensa aérea no formaba parte de la lista de sanciones de la ONU impuestas contra el país asiático.
"Nosotros habíamos la aplicación del contrato de manera unilateral", ha recordado. "Y ahora, con el progreso en la negociación nuclear (...) no vemos razones para mantener esta suspensión unilateral en vigor durante más tiempo", ha agregado.
Respecto a la negociación del 5+1 con Irán, que a principios de mes arrojó un acuerdo marco sobre el programa nuclear iraní, Putin ha resaltado que "los socios iraníes están mostrando gran flexibilidad y un evidente deseo de llegar a un compromiso" sobre este asunto.