PRAEH VIHEAR (CAMBOYA), 8 (Reuters/EP)
Los enfrentamientos entre las tropas tailandesas y camboyanas en torno al templo hindú de Preah Vihear, de 900 años de antigüedad, han continuado por quinto día consecutivo. El último balance de víctimas señala la existencia de una decena de muertos, dos tailandeses y ocho camboyanos, y de 89 heridos, 34 y 55, respectivamente.
El intercambio de fuego continúa, algo que podría prolongarse, ya que soldados de uno y otro bando han cavado para fijar sus posiciones sobre el terreno. Los combates se llevan a cabo apenas a 4,6 kilómetros de distancia del templo, un área montañosa ubicada en la frontera común, cuya soberanía reivindican ambos países.
En el lado camboyano, las poblaciones cercanas a la línea limítrofe han refugiado a sus vecinos por el temor a que se amplíe el escenario del conflicto. Mientras, en la provincia tailandesa de Si Sa Ket unas 16.654 personas han sido evacuadas, según informó su gobernador, Somsak Suvarnsujarit.
"Todavía hay mucha incertidumbre, así que solo permitiremos que la gente se mueva en los pueblos cuando haya signos claros del Ejército de que la situación ha vuelto a la normalidad", dijo el gobernador tailandés.
Estos enfrentamientos se desataron el viernes, después de que un tribunal camboyano condenase a penas de hasta ocho años de prisión a dos tailandeses por intromisión ilegal y espionaje. Si bien, no está claro que este sea el motivo real, ya que algunos apuntan a que los 'Camisas Amarillas' podrían estar agitando el conflicto para provocar la caída del Gobierno tailandés.
MOVIMIENTOS DIPLOMÁTICOS
A lo largo de estos cinco días, las autoridades de ambos países han acudido a la diplomacia para zanjar el problema. El primer ministro camboyano, Hun Sen, ha enviado una carta al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en la que solicita el despliegue de cascos azules en el territorio, lo que ha suscitado la respuesta de su homólogo tailandés, Abhisit Vejjajiva, que ha criticado la injerencia internacional en un asunto bilateral.
Por su parte, la presidenta de turno del Consejo, la brasileña Maria Luiza Ribeiro, ha confirmado que ambos mensajes han sido puestos en conocimiento de los quince miembros del órgano, que se mantendrá a la espera de los resultados obtenidos por la mediación de la Asociación de Naciones del Sureste de Asia (ASEAN, por sus siglas en inglés), a la que ambos países pertenecen.
"En vísperas de la cumbre de la ASEAN en 2015, las armas deben haber sido silenciadas en el sureste asiático", dijo el ministro de Exteriores de Indonesia, Marty Natalegawa, que viajó el lunes a Camboya y hoy a Tailandia para intentar resolver la disputa.