LONDRES 7 Nov. (EUROPA PRESS) -
Al menos 20.000 personas, tanto del extranjero como de la propia China, han donado más de cinco millones de yuanes (más de 570.000 euros) para ayudar al disidente chino Ai Weiwei a abonar los más de 15 millones de yuanes (1,7 millones de euros) que le reclaman las autoridades de su país en concepto de impuestos, multas y otros retrasos impagados, según informó este lunes la BBC.
La recogida de donativos comenzó poco después de que el propio Ai declarara el pasado 1 de noviembre a la agencia Reuters que la Oficina Local de Tributación de Pekín le había notificado que debía pagar 15 millones de yuanes (unos 1,7 millones de euros) en concepto de impuestos impagados, multas y retrasos que supuestamente debe la empresa para la que trabaja.
Liu Yanping, un trabajador voluntario de la empresa artística de Ai Weiwei, ha informado a través de su cuenta de Twitter de que en la campaña han participado hasta la fecha al menos 20.000 personas. Según la edición digital de la televisión pública británica, las donaciones entregadas por sus partidarios superaban este lunes los cinco millones de yuanes.
Los donantes han hecho llegar el dinero a través de transferencias bancarias y órdenes de pago por correo, y algunos incluso han entregado dinero en metálico a la sede de la empresa en la que vive y trabaja Ai. Algunos trabajadores de Ai Weiwei han asegurado que incluso han llegado al recinto aviones de papel con dinero en su interior.
El artista ha asegurado a los donantes que entenderá sus contribuciones como si se tratara de un préstamo y se ha comprometido a devolver el dinero cuando le sea posible. "Estos donativos no son solo dinero, son una expresión del sentimiento del pueblo hacia lo que está sucediendo", declaró el propio Ai Weiwei. "Solo puedo decir que estoy muy agradecido y emocionado por su generosidad", agregó, citado por BBC.
DESARROLLO CULTURAL FALSO DE PEKÍN
El arquitecto y artista Ai Weiwei estuvo detenido durante 81 días este año sin que se presentasen cargos en su contra y fue puesto en libertad tras el pago de una fianza a finales de junio. Su familia mantiene que le detuvieron por ser abiertamente crítico con la censura y el control que ejerce el Partido Comunista de China.
Cuando Ai obtuvo la libertad, el Gobierno advirtió de que seguía investigándole por supuestos delitos económicos. En aquel momento, las autoridades le notificaron que no estaba autorizado a hablar con medios de comunicación extranjeros, a publicar mensajes en la red social Twitter ni a salir de Pekín durante un año.
Pese a ello, el disidente aseguró a Reuters el pasado 1 de noviembre que había recibido una notificación en la que se le reclamaba el pago de las cantidades citadas y en la que las autoridades fiscales le describían como "la persona que realmente controla" la empresa Desarrollo Cultural Falso de Pekín, que ha ayudado a producir las obras de arte y diseños de Ai. La compañía es propiedad de su esposa, Lu Qing, que es además la representante legal de la misma.