Registradas tres muertes por hambre en Sudán del Sur en plena crisis "de proporciones gigantescas"

Archivo - Trabajos de construcción de un dique en el río Nilo para evitar inundaciones en Sudán del Sur
Archivo - Trabajos de construcción de un dique en el río Nilo para evitar inundaciones en Sudán del Sur - RIC FRANCIS / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO - Archivo
Publicado: viernes, 1 julio 2022 13:50

El enviado especial de la ONU pide "liderazgo nacional" para "completar la transición" abierta tras el acuerdo de paz de 2018

MADRID, 1 Jul. (EUROPA PRESS) -

Al menos tres personas, entre ellas dos niños, han muerto de hambre en el estado de Warrap, en el centro de Sudán del Sur, después de que el Programa Mundial de Alimentos (PMA) suspendiera la entrega de ayuda alimentaria a causa de la falta de financiación para respaldar sus operaciones en el país africano.

Según las informaciones facilitadas por la cadena de televisión británica BBC, los fallecimientos han sido registrados durante los últimos dos días en esta zona del país, afectada por el aumento de las tensiones intercomunitarias ante el avance de la desertificación y la pérdida de campos de cultivo.

El PMA anunció la suspensión de la entrega de ayuda el 14 de junio, cuando alertó de que cerca de un tercio de las personas en situación de inseguridad alimentaria aguda se quedarán sin asistencia, lo que eleva el riesgo de que 1,7 millones de personas mueran de hambre.

Así, destacó que la suspensión de esta ayuda llega "en el peor momento posible" para los sursudaneses debido a la situación de "hambre sin precedentes", con más del 60 por ciento de la población en situación de inseguridad alimentaria grave, una situación ahondada por el conflicto, las inundaciones, la sequía y el aumento de los precios por la guerra en Ucrania.

Según los datos del organismo, cerca de 7,4 millones de personas harán frente a hambre aguda en el pico de la temporada de escasez entre junio y agosto, mientras que 1,4 millones de niños harán frente a desnutrición aguda. Por ello, subrayó que necesita 426 millones de dólares (cerca de 408 millones de euros) para entregar ayuda a seis millones de personas en situación de inseguridad alimentaria durante 2022.

En este contexto, el enviado especial de la ONU para Sudán del Sur, Nicholas Haysom, explicó el jueves que "la dura realidad a la que hace frente mucha gente es que el cambio climático, sumado al conflicto y la inseguridad alimentaria, ha creado una crisis humanitaria de gigantescas proporciones".

Por ello, reclamó "liderazgo nacional" para "completar la transición" abierta tras el acuerdo de paz de 2018. Se necesita liderazgo nacional y recursos para completar la transición, así como un compromiso visible de los líderes sursudaneses para cumplir sus responsabilidades bajo el acuerdo de paz", explicó.

Haysom hizo hincapié en que la ventana de oportunidad se está cerrando y pidió "un propósito colectivo" y "trabajar juntos para la aplicación total" del acuerdo de paz con el objetivo de "salir del periodo de transición a través de la celebración de elecciones libres, justas, creíbles y pacíficas", según la transcripción de sus declaraciones facilitadas por su oficina.

Así, pidió una 'hoja de ruta' como "hitos claros" y "prioridades" para sacar adelante la transición. "El país debe tener un verdadero aparato de seguridad totalmente funcional para garantizar un ambiente seguro y como requisito previo para que los ciudadanos voten y expresen su voluntad en las urnas", dijo.

En otro orden de cosas, condenó "en los términos más firmes" la violencia intercomunitaria en varios estados, que han dejado cientos de muertos durante los últimos meses, y arguyó que "este año, más del 80 por ciento de las víctimas civiles" han sido atribuidas a estos incidentes. "Esta violencia azuza las divisiones y socava los esfuerzos de reconciliación", remachó.

Sudán del Sur cuenta con un Gobierno de unidad que echó a andar tras la materialización del acuerdo de paz de 2018. La Presidencia sursudanesa anunció en enero de 2020 que las partes firmantes del acuerdo de paz habían acordado extender una vez más el periodo de transición, en esta ocasión hasta 2023, para dar margen a la aplicación de las cláusulas del pacto, en medio de las peticiones internacionales para acelerar el proceso.

Pese al descenso de la violencia por el conflicto político, el país ha registrado un aumento de los enfrentamientos intercomunitarios, motivados principalmente por el robo de ganado y las disputas entre pastores y agricultores en las zonas más fértiles del país, especialmente a causa del aumento de la desertificación y el desplazamiento de poblaciones.

Leer más acerca de: