Archivo - Militares ruandeses de camino a Cabo Delgado (Mozambique) - Europa Press/Contacto/Cyril Ndegeya - Archivo
MADRID 14 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno ruandés ha amenazado con suspender su participación en el despliegue antiyihadista en la región mozambiqueña de Cabo Delgado, escenario de proyectos de gas natural por valor de 50.000 millones de euros, por el temor a que la Unión Europea no renueve su financiación al despliegue, como estimaron el pasado jueves fuentes europeas a Bloomberg.
"La sostenibilidad del despliegue bilateral de Ruanda en la lucha antiterrorista en Mozambique, en caso de que nuestras fuerzas sean realmente necesarias, depende de una financiación adecuada y predecible", ha explicado en redes sociales la portavoz del Gobierno ruandés, Yolande Makolo.
"El Fondo Europeo para la Paz ha desembolsado hasta el momento alrededor de 20 millones de euros pero el coste total del Gobierno ruandés es al menos diez veces mayor, además del sacrificio supremo que supone la pérdida de vidas de soldados, todo ello para estabilizar Cabo Delgado", ha indicado.
"Si el Mando de las Fuerzas de Defensa de Ruanda considera que la labor que realizan las fuerzas de seguridad Ruandesas en Cabo Delgado no es bien recibida, tendría razón al instar al Gobierno a poner fin a este acuerdo bilateral de lucha contra el terrorismo y retirarse", concluye.
Las Fuerzas de Defensa de Ruanda que han desplegado miles de soldados para combatir la insurgencia vinculada al Estado Islámico desde 2021, han sido objeto de sanciones estadounidenses este mes por su participación en la guerra de la República Democrática de Congo. La financiación de la Unión Europea para las tropas en Mozambique expira en mayo, sin planes actuales para prorrogarla.
La retirada de las fuerzas conlleva importantes riesgos de seguridad para una zona donde TotalEnergies SE y Exxon Mobil Corp. planean realizar algunas de las mayores inversiones que África haya visto hasta ahora.
Las tropas ruandesas llegaron en 2021, durante una oleada de ataques de combatientes del Estado Islámico que obligó a Total a abandonar sus instalaciones, para luego reanudarlas por completo en enero de este año. La interrupción del suministro de gas natura licuado a Qatar, causada por la guerra con Irán, ha puesto de relieve la importancia de Mozambique como proveedor emergente para Europa y Asia.
En 2024, la UE anunció un segundo tramo de ayuda por valor de 20 millones de euros para el despliegue de Ruanda en Mozambique. Este acuerdo expira en mayo, y fuentes cercanas a la situación indicaron a Bloomberg que no existen planes para prorrogarlo. Las sanciones estadounidenses complican aún más la situación.
El presidente mozambiqueño, Daniel Chapo, se encuentra de visita en Bruselas desde hoy hasta el miércoles, donde tiene previsto reunirse con altos funcionarios, incluido el presidente del Consejo Europeo, António Costa, según informó su oficina en un comunicado el viernes por la noche.
Se desconoce si solicitará nuevos fondos de la UE para el despliegue de las Fuerzas de Defensa de Ruanda, y su oficina no pudo hacer comentarios al respecto de inmediato. Mozambique atraviesa una profunda crisis fiscal y confía en los proyectos de gas natural licuado para transformar la economía de uno de los países más pobres del mundo.
En agosto, Ruanda y Mozambique firmaron un Acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas para el despliegue, y Chapo ha indicado que desea que las tropas permanezcan en la provincia de Cabo Delgado, rica en gas, al menos durante la construcción de los proyectos de gas hasta finales de la década.