KIGALI 8 May. (EP/AP) -
El presidente de Ruanda, Paul Kagame aseguró hoy, a través de un comunicado, que no desde est e momento su país no considera que el Gobierno de la vecina República Democrática del Congo (RDC) esté brindando apoyo a los rebeldes ruandeses que huyeron a la zona este de RDC --que permanece fuera de la ley-- después de participar en el genocidio de 1994.
Esta declaración facilitará y suavizará las relaciones entre ambos países, tensas durantes años, y que provocaron que en dos ocasiones Ruanda enviase tropas a Congo --en 1996 y 1998-- para tratar de acabar con los insurgentes.
Los rebeldes ruandeses, que tienen sus bases en el este de RDC, incluyen miembros del antiguo Ejército ruandés y las sangrientas milicias hutus, conocidas como Interahamwe, que encabezaron el genocidio de 100 días que se cobró más de medio millón de vidas.
Además de estos rebeldes, también están huidos en RDC insurgentes de las Fuerzas de Liberación Democrática de Ruanda (FDLR), acusados de participar en le genocidio por haber asesinado a miembros de la minoría étnica tutsi así como a políticos moderados de la mayoría hutu.
"Nuestras relaciones con Congo han mejorado mucho", señala Kagame, mientras RDC trata de reestructurar sus provincias del este de cara a las elecciones previstas para finales de julio, las primeras que se celebrarán en el territorio desde su independencia de Bélgica en 1960.
"Creemos que el Gobierno de Congo en este momento no está apoyando al FDLR o la Interahamwe de ninguna manera", manifestó Kagame. "dejemos claro que no consideramos que Congo sea partidario de las milicias", zanjó.
"Los problemas en Congo hoy día son más en relación a su capacidad para manejar la situación, que de apoyo a ninguna milicia o rebelde", aseguró el presidente, en referencia a la incapacidad del país vecino de desarmar a decenas de grupos armados locales y provenientes Ruanda, Burundi y Uganda, que operan en la región este de RDC.