LONDRES 3 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Reino Unido baraja tres opciones para modificar la ley actual que restringe la venta de tabaco para menores de 16 años y que data de 1908. Las alternativas para Inglaterra y Gales son incrementar el límite a 17, hasta los 18 o no variarlo.
Asimismo, el Ejecutivo británico propondrá endurecer las sanciones para quienes vendan tabaco a menores de edad. Sin embargo, varios colectivos dudan del impacto del veto sobre el menor.
Uno de cada 10 menores de 15 años fuma en Reino Unido, pero las multas para las tiendas que venden cigarrillos y otros productos de tabaco a menores de 16 tienden a ser bajas, a pesar de la pena máxima, que ronda los 5.000 euros.
El Gobierno argumenta que incrementando la edad legal será más fácil descubrir a los que venden tabaco a menores de edad, lo que conducirá a una caída en la cantidad de adolescentes que se enganchan. Las propuestas de endurecer estas sanciones incluyen además órdenes que prohíben a los reincidentes seguir vendiendo tabaco.
La Ministra de Sanidad, Caroline Flint, constató que cuanto más joven comience la gente a fumar, más posibilidades tendrán de ser consumidores vitalicios. Por consiguiente, alguien que comience a fumar con 15 años tiene el triple de probabilidad de que muera de cáncer por los efectos de la nicotina, que alguien que se inicia a partir de los 20 años.
"El acceso a cigarrillos para los menores de 16 no es tan difícil como debería serlo" y que "si se conoce una tienda en particular como el lugar donde niños y adolescentes pueden comprar fácilmente el tabaco, queremos parar a ese establecimiento", indicó Flint.
Por su parte, Ian Willmore, miembro del colectivo antitabaco de Acción sobre Fumar y Salud, declaró que no apoyan "que se aumente el límite hasta los 18 para igualarlo con el del alcohol, que no hace tanto daño como fumar". "No obstante, en realidad, no pienso que esto afecte al número de fumadores jóvenes, dado que los niños fuman al verlo como un hábito adulto", remarcó.
La Asociación Británica Médica también pidió, durante su conferencia anual del año pasado, que se aumentara el límite de edad hasta los 18 años. Además, en una encuesta para la BBC en 2004, cuatro de cada cinco personas apoyó la subida hasta los 18, lo que igualaría a Inglaterra y Gales con el resto de Estados de la Unión Europea.