R.Unido.- Parlamentarios laboristas presionan a Blair para que aclare cuándo dejará Downing Street

Europa Press Internacional
Actualizado: martes, 28 marzo 2006 16:59

LONDRES 28 Mar. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro británico, Tony Blair, está sometido a una creciente presión por parte de sus propios parlamentarios para que aclare públicamente cuándo piensa dejar su puesto, una renuncia que se da por supuesta desde que anunciara que no se presentaría a unas cuartas elecciones.

Según el diario 'The Independent', los partidarios de su delfín, el ministro del Tesoro Gordon Brown, temen que Blair haya cambiado de idea sobre la opción de irse a la mitad de la legislatura, sobre todo después de que ayer Blair declarara en Australia que fue un "error" anunciar su retirada. Downing Street precisó después que sus palabras fueron mal recogidas y que su "error" fue pensar que, anunciando que no concurriría a más elecciones, se acabaría la especulación sobre su relevo.

Sin embargo, según el diario 'The Independent', la noticia provocó reacciones de varios parlamentarios laboristas que ayer se reunieron con Brown para debatir el presupuesto. Los fieles de Brown insisten en que no hay "ningún acuerdo secreto" entre Blair y Brown sobre el relevo.

Es la primera vez que surge el tema en el seno del grupo parlamentario desde que Blair prometió a sus filas el año pasado que la transición sería ordenada, y además en presencia de Brown.

Uno de los parlamentarios, Jon Trickett, urgió al Comité Ejecutivo Nacional y al Comité Parlamentario a reflexionar sobre "el tiempo y el proceso para la elección de un nuevo líder". Un segundo diputado le apoyó y dejó claro que "lo primero es el partido".

Los partidarios de Brown podrían optar por abrir otro frente contra Blair y, de manera privada, han apoyado a los laboristas 'rebeldes' que reclaman al primer ministro una discusión pública en el Parlamento sobre el escándalo de la concesión de puestos en la Cámara de los Lores a personas que financiaron al Partido Laborista.

El compás de espera en que parece estar el laborismo ha abierto el campo a las críticas del Partido Conservador, cuyo líder, David Cameron, considera que las palabras de Blair en Australia "crearon mucha incertidumbre".

"Tenemos un primer ministro desesperado por quedarse, un canciller (del Exchequer, ministro de Finanzas) desesperado por que se vaya y un gabinete que no sabe si seguir al líder de hoy o esperar al líder de mañana, y como consecuencia tenemos un mal gobierno", declaró. Para el líder liberal-demócrata, Sir Menzies Campbell, "es hora de que el primer ministro cuente su estrategia de salida".

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