MOSCÚ 7 Nov. (Reuters/EP) -
El Gobierno ruso ha anunciado este jueves que presentará cargos de resistencia a la autoridad contra algunos de los 30 activistas de la organización ecologista Greenpeace que fueron detenidos el 18 de septiembre cuando protestaban contra una plataforma petrolera en el océano Ártico.
El portavoz del Comité de Investigación, Vladimir Markin, ha afirmado que algunos de los activistas, además de ser acusados de vandalismo, tendrán que enfrentarse a cargos de resistencia a la autoridad, que podría acarrear una pena de hasta cinco años de prisión.
"Unas cuantas lanchas se acercaron a la plataforma y con la ayuda de un equipamiento especial intentaron escalar a la plataforma. Ignoraron completamente las órdenes de las autoridades", ha justificado Markin. "Además, embistieron al barco guardacostas", ha afirmado.
Las autoridades rusas han mantenido bajo custodia a los 28 activistas de Greenpeace y los dos periodistas 'freelance', además de la embarcación 'Arctic Sunrise', de bandera holandesa, en la ciudad de Murmansk, en el norte del país.
En un principio las autoridades rusas acusaron a los miembros de la organización ecologista de piratería, aunque finalmente decidieron dar marcha atrás y les han acusado de vandalismo. Con esta medida se ha rebajado la posible máxima sentencia a siete años de prisión frente a los 15 que acarrearía la de piratería.
Países Bajos ha solicitado ante el Tribunal Internacional de Derecho del Mar la liberación de los activistas y ha acusado a Rusia de "violar los Derechos Humanos" y de retenerlos en prisión "sin fundamentos" legales. Por su parte Rusia ha asegurado que no reconoce este caso y ha acusado a los activistas y su embarcación de implicar una amenaza para la seguridad.