Actualizado 26/01/2021 15:05 CET

Rusia dice que los países occidentales "necesitan" a Navalni para "desestabilizar la situación" en el país

El opositor ruso Alexei Navalni
El opositor ruso Alexei Navalni - MIKHAIL VOSKRESENSKY / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

El Kremlin denuncia una violencia "sin precedentes" y descarta un diálogo

MADRID, 26 (EUROPA PRESS)

Las autoridades de Rusia han asegurado este martes que los países occidentales "necesitan" al opositor Alexei Navalni, detenido tras su regreso a territorio ruso tras varios meses en Alemania recuperándose de un supuesto envenenamiento, para "desestabilizar la situación" en el país.

El secretario del Consejo de Seguridad ruso, Nikolai Patrushev, ha dicho que los países occidentales buscan "causar disturbios sociales, huelgas y nuevos 'maidanes'" con el caso de Navalni, en referencia a las movilizaciones en Ucrania entre 2013 y 2014 contra el entonces presidente, Viktor Yanukovich.

"Vemos a qué puede conducir esto en el ejemplo de Ucrania, que efectivamente ha perdido su independencia", ha sostenido, antes de criticar a Kiev por su llamamiento a romper relaciones con Moscú hasta que Navalni sea liberado, según ha informado la agencia rusa de noticias Sputnik.

"Las personas que actualmente dirigen Ucrania hicieron estas declaraciones en detrimento de los intereses de su propio pueblo y de acuerdo con la línea de conducta diseñada en el exterior. No hay nada sorprendente en ello", ha señalado.

En este sentido, Patrushev ha insistido en que el destacado opositor ha cometido violaciones de la ley a través de un fraude y ha argumentado que "como ciudadano de Rusia debe rendir cuentas de sus actividades ilegítimas, de acuerdo con la ley".

Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, ha denunciado un nivel de violencia "sin precedentes" en las protestas el 23 de enero y ha descartado cualquier tipo de diálogo con los manifestantes.

"El nivel de violencia por parte de los participantes de esos actos fue sin precedentes, se comportaron de manera extremamente agresiva", ha manifestado, según unas declaraciones recogidas por Sputnik.

En este sentido, ha hecho hincapié en que "aquellos que participaron en las protestas ilegales, estuvieron implicados en desórdenes, atacaron a los órganos de seguridad e infringieron gravemente la ley" deben hacer frente a la Justicia. "No puede haber diálogo con ellos", ha remachado.

El Gobierno de Rusia protestó oficialmente el lunes ante Estados Unidos por el "apoyo" de su Embajada en Moscú a las protestas convocadas durante el fin de semana por Navalni, consideradas ilegales por las autoridades del país euroasiático, al tiempo que anunció que investigaría las actuaciones de redes sociales en la convocatoria de las movilizaciones.

Las fuerzas de seguridad detuvieron el sábado a más de 3.700 manifestantes, mil de ellos en Moscú, en el marco de las concentraciones para denunciar la detención de Navalni, arrestado una semana antes a su regreso de Berlín, donde pasó cinco meses convaleciente tras sufrir un envenenamiento.

El destacado opositor ruso denunció que el Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia, la principal agencia sucesora de la KGB soviética, fue directamente responsable de su intento de asesinato, una versión que ha sido rechazada en todo momento desde Moscú.

EL SUPUESTO PALACIO DE PUTIN

En otro orden de cosas, Peskov ha vuelto a pronunciarse sobre el supuesto "palacio" que Navalni relaciona con el presidente ruso, Vladimir Putin, y ha asegurado que es propiedad de uno o varios empresarios, si bien se ha negado a desvelar sus nombres.

"El Kremlin no tiene derecho a revelar los nombres de estos propietarios y no lo vamos a hacer, sería simplemente incorrecto", ha manifestado, antes de incidir en que ni Putin ni su familia tienen relación alguna con este inmueble.

Asimismo, Peskov ha subrayado que no tiene constancia de que Putin haya visitado este palacio. "El mundo es más diverso que un palacio privado", ha dicho, antes de incidir en que todas las residencias presidenciales son conocidas en Rusia y en el extranjero.

"El presidente celebra en ellas eventos internos, reuniones de trabajo y eventos internacionales", ha apuntado, un día después de que el propio Putin rechazara las acusaciones de Navalni en torno a estas instalaciones, que describió como "un montaje" para "lavar el cerebro a los ciudadanos rusos".

Putin declaró que no había visto el vídeo de la investigación --"por falta de tiempo"--, pero sí dijo que nada de lo que en él aparece está vinculado a él o a si familia.

La finca en cuestión, situada en Gelendzhik, se extiende por 68 hectáreas y la mansión tiene 17.700 metros cuadrados, lo que elevaría el valor total del complejo hasta 100.000 millones de rublos (unos 1.120 millones de euros).

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