MOSCÚ, 25 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Rusia ha pedido a las autoridades de Ucrania que respeten todos los derechos de la ex primera ministra ucraniana Yulia Timoshenko --en prisión por cargos de abuso de poder-- quien ha iniciado una huelga de hambre después de que guardias de la prisión la golpearan mientras la llevaban a la fuerza a un hospital el viernes pasado.
El Ministerio de Exteriores ruso ha subrayado a través de un comunicado que Moscú espera que el Ejecutivo ucraniano "tome todas las medidas necesarias para respetar totalmente los derechos de Timoshenko, mostrar humanidad y encontrar soluciones para soluciones adecuadamente la situación sin hacer más complicado el panorama político interno".
"Moscú ha visto con preocupación los informes sobre el deterioro de la salud de la ex 'premier' Timoshenko, quien necesita tratamiento médico urgente", ha dicho el Ministerio de Exteriores, según ha informado la agencia de noticias rusa RIA Novosti.
Timoshenko fue condenada a siete años de prisión en octubre pasado por cargos de abuso de poder cuando era primera ministra, en el marco de la negociación de un acuerdo de gas con Rusia en 2009. El Gobierno del presidente, Viktor Yanukovich, señala que el convenio lesionó los intereses nacionales y obligó a Ucrania a pagar precios exorbitantes por el suministro de energía.
La opositora ahora afrontará un nuevo juicio, acusada de evasión fiscal y de intento de malversación de fondos, lo que podría suponer 12 años en prisión si es hallada culpable. Ella ha negado ambos cargos y asegura que forman parte de una campaña de represión por parte del Gobierno.
La Unión Europea ha advertido a Ucrania de que sus miembros no van a ratificar los principales acuerdos bilaterales de asociación política y libre comercio mientras Timoshenko siga en la cárcel. Ella estuvo entre los líderes de la Revolución Naranja de 2004, que descarriló la primera aspiración de Yanukovich a la Presidencia. Fue primera ministra dos veces y perdió la votación presidencial de 2010 frente al actual mandatario en una elección cerrada.
(EUROPA PRESS INTERNACIONAL)