Sarkozy defiende nuevamente la creación de un Ministerio de Inmigración e Identidad Nacional

Actualizado 17/03/2007 21:03:03 CET

PARÍS, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -

El candidato de la Unión por un Movimiento Popular (UMP), Nicolas Sarkozy, volvió a defender su propuesta de crear un Ministerio de Inmigración e Identidad Nacional, al tiempo que prometió un 'plan Marshall' "para que los jóvenes tengan una oportunidad", en una entrevista concedida hoy a la emisora juvenil Skyrock.

Sarkozy expresó su deseo de poder "hablar de nación sin ser un nacionalista y de inmigración sin ser un racista", y volvió a defender su propuesta de Ministerio de "Inmigración e Identidad Nacional". "Francia no es una etnia y no es una raza, es una multitud de pequeñas provincias y de territorios que primero se han conocido, se han querido y han formado una nación", afirmó, añadiendo que "todo eso no es una etnia, sino una comunidad de valores".

"Si no les decimos a aquellos que se nos quieren unir: 'aquí está la identidad con la que os vais a casar, presentad vuestra identidad, pero hay un zócalo sobre el que nunca negociaremos', entonces nos equivocamos", defendió el ministro de Interior, antes de añadir: "yo no soy (Jean-Marie) Le Pen (candidato derechista), pero si hay alguien que puede hacerle retroceder, creo que todo el mundo está de acuerdo que soy yo".

Por otra parte, prometió la puesta en marcha de un verdadero 'plan Marshall' "para formar a los jóvenes de los barrios (marginales), para que los jóvenes tengan una oportunidad". En este sentido, consideró que el ministro de Cohesión Social, Jean-Louis "Borloo ha hecho un trabajo formidable ocupándose de los edificios pero hay que ocuparse también de la gente que vive dentro".

"Lo que quiero es que en los edificios los jóvenes digan 'vale más levantarse pronto por la mañana para ir a trabajar, para crear una familia, para tener un salario, más que ser traficante de droga'".

Por otra parte, se declaró contrario a la despenalización del cannabis, considerando insatisfactoria la ley actual, que se remonta a 1970 y castiga el uso del cannabis con penas de dos meses a un año de prisión y hasta 3.000 euros de multa. Además, defendió la necesidad de seguir luchando contra el tabaquismo, pero consideró que no se puede "comparar el vino con la droga".