Scott Morrison será el nuevo primer ministro de Australia tras una elección interna del Partido Liberal

Scott Morrison nuevo primer ministro de Australia
REUTERS / DAVID GRAY
Actualizado 24/08/2018 7:36:19 CET


MADRID, 24 (EUROPA PRESS)

El Partido Liberal australiano ha elegido este viernes al hasta ahora ministro del Tesoro, Scott Morrison, como su nuevo líder, por lo que se convertirá en el nuevo primer ministro del país, tras derrotar a sus otros dos rivales, entre los que no se encontraba el ahora exlíder de la formación, Malcolm Turnbull.

Según ha informado la cadena de televisión ABC, Morrison ha logrado imponerse al exministro del Interior Peter Dutton por 45 votos a 40 en la elección convocada este mismo viernes. Por su parte, la ministra de Asuntos Exteriores, Julie Bishop, ha sido derrotada en la primera vuelta de la votación.

Turnbull ha anunciado que renunciará a su escaño en el Parlamento "dentro de poco", lo que el nuevo gobierno de Morrison deberá enfrentarse a una elección parcial para el escaño de Turnbull, que podría hacer que el partido pierda la mayoría.

"Dejaré el Parlamento dentro de poco. Tal y como he dicho siempre. He sido muy claro con eso. No es un secreto", ha afirmado Turnbull a los periodistas en Canberra.

Turbull recibió horas antes de la votación una petición de su partido que él mismo solicitó como condición para convocar una segunda votación sobre su liderazgo en una semana.

El hasta ahora primer ministro australiano señaló que si recibía una carta solicitando una nueva votación con las firmas de 43 diputados del Partido Liberal, la mayoría del partido, convocaría una reunión.

Se trata de la segunda votación interna del Partido Laboral en tan solo una semana. Turnbull derrotó este martes a Dutton por 48 votos a 35 en la votación celebrada por la ejecutiva del partido, principal formación que integra la coalición de centro-derecha.

Australia ha tenido seis primeros ministros desde 2009. El propio Turnbull llegó al poder tras un 'golpe' en su partido en septiembre de 2015 que forzó la salida del primer ministro Tony Abbott, quien igualmente había sido retado sin éxito al frente de la formación antes de su derrota.