ZAGREB 26 Sep. (EP/AP) -
La ministra de Justicia croata, Ana Lovrin, y su homólogo serbio, Zoran Stojkovic, han llegado a un acuerdo para intercambiar pruebas en casos por crímenes de guerra en los que no puedan juzgar a ciudadanos del otro país debido a la imposibilidad de extraditarlos.
Las Constituciones de ambos países prohíben la extradición de sus nacionales a otro país para que sean juzgados. La fiscal jefe de la ONU, Carla del Ponte, recientemente lamentó que estas prohibiciones han resultado en que cientos de miles de criminales de guerra "caminen libremente" por los países de la ex Yugoslavia.
Del Ponte pidió entonces que las Constituciones de estos países fueran reformadas para permitir las extradiciones. Sin embargo, los ministros de Justicia croata y serbio han encontrado una manera de superar estas dificultades sin tener que cambiar sus Cartas Magnas.
Así, los serbios acusados de crímenes de guerra en Croacia podrán ser juzgados en Serbia, ya que las autoridades croatas proporcionaran a los tribunales serbios las pruebas, y viceversa, según explicó la ministra croata. El acuerdo se firmará a finales de este año.
Croatas y serbios vivieron un enfrentamiento bélico en 1991, cuando la minoría serbia en Croacia --apoyada por Serbia-- se rebeló contra la independencia de Croacia respecto a la ex Yugoslavia. Ambos países se han acusado mutuamente de cometer crímenes de guerra durante la guerra, que acabó en 1995.