La fiscal general se niega ante la falta de pruebas mientras Netanyahu la acusa de obstruir la investigación
La oposición acusa al primer ministro de querer arrastrar al país a una "peligrosa crisis constitucional"
MADRID, 3 (EUROPA PRESS)
El director del servicio de seguridad interior israelí, David Zini, ha solicitado a la Fiscalía General que autorice el interrogatorio de cuatro políticos árabes, incluidos el líder del partido Raam, Mansur Abbas, por presunta injerencia en las elecciones del pasado martes, algo a lo que ya se ha negado el Ministerio Público alegando la falta de pruebas contra ellos.
El jefe del Shin Bet ha pedido a la fiscal general, Gali Baharav-Miara, que de su permiso para interrogar a Sami Abu Shehadeh, presidente del partido Balad; a Ahmad Tibi y a un cuarto diputado, ambos de la Lista Cojunta.
Así lo ha recogido la cadena de televisión israelí i24, que apunta a que este último hombre es un miembro de la Knesset "cuya identidad no puede hacerse pública".
Mientras, la fiscal general ha respondido que "en un Estado de derecho, es imposible interrogar a ciudadanos o a cargos electos sin pruebas que lo justifiquen".
En un comunicado difundido por el diario 'The Times of Israel', Baharav-Miara ha emplazado al Shin Bet a presentar las pruebas de que disponga y que "justifiquen una investigación".
El partido Likud, liderado por el primer ministro Benjamin Netanyahu, ha acusado a la fiscal de obstaculizar la investigación de una presunta trama de injerencia extranjera en el proceso electoral israelí, un caso que denunció el pasado jueves refiriéndose como 'Ra'amgate'. "Las publicaciones de esta noche son un terremoto para la democracia israelí", ha asegurado.
"Baharav-Miara está impidiendo que el Shin Bet investigue (...) Está actuando para encubrir y frustrar la investigación sobre la manipulación de las elecciones", ha asegurado en redes sociales, donde ha denunciado una "aplicación selectiva de la ley".
Poco antes, la formación ha exigido a la fiscal que "cese en sus intentos de encubrir y retrasar la investigación sobre el caso de la injerencia extranjera en las elecciones, que deje de poner trabas al Shin Bet y que permita la investigación de los diputados de los partidos árabes y de sus asistentes".
Asimismo, ha recordado las declaraciones del juez Noam Solberg, presidente del Comité Central de Elecciones, que en un primer momento apuntó a a la supuesta participación de actores extranjeros que habrían intervenido en el proceso y sobornado a votantes para favorecer a partidos árabes, si bien posteriormente descartó la tesis del fraude electoral.
LA LISTA CONJUNTA ACUSA AL JEFE DEL SHIN BET DE SER EL "BRAZO POLÍTICO" DE NETANYAHU
La Lista Conjunta de Ayman Odeh ha recordado que el jefe del Shin Bet fue nombrado por Netanyahu y lo han acusado de "actuar como brazo político al servicio" del primer ministro israelí.
En declaraciones recogidas por el citado diario, el partido ha denunciado que "Netanyahu se está aferrando al poder e intenta deslegitimar a la población árabe, que acudió en masa a las urnas para votar en contra de su Gobierno", habida cuenta de que las dos formaciones árabes cosecharon un resultado histórico y ahora tienen 19 escaños en la Knesset.
"No permitiremos que Netanyahu y Zini conviertan los votos de cientos de miles de ciudadanos árabes en una amenaza para la seguridad y a sus representantes electos en sospechosos", ha agregado.
EISENKOT DENUNCIA UN INTENTO DE LLEVAR A ISRAEL A UNA "PELIGROSA CRISIS CONSTITUCIONAL"
El líder opositor Gadi Eisenkot ha acusado a Netanyahu y al Likud de tratar de "llevar a cabo un ataque contra la democracia y el Estado de derecho", algo que ha atribuido a su "desesperación" ante las dificultades para formar gobierno pese a ganar los comicios con 27 escaños.
"Intentan arrastrarnos a todos a una peligrosa crisis constitucional. Por desgracia, no es la primera vez. Esa es precisamente la razón por la que no son dignos ni aptos para seguir en el poder. Es por eso por lo que la mayoría de los ciudadanos de Israel votaron en contra de que continuaran en el cargo", ha recalcado en sus redes sociales.
El líder del partido Yashar ha denunciado que "en este momento difícil (...) intentan socavar la confianza de la ciudadanía en los resultados electorales", al tiempo que ha defendido que "los funcionarios del sistema de seguridad, de las fuerzas del orden y de la administración pública de Israel están al servicio del Estado, no del rey". "Ciudadanos de Israel, manteneos firmes. Este es un momento decisivo para el futuro del país como Estado democrático y liberal", ha reclamado.
El ex primer ministro Yair Lapid, por su parte, ha denunciado una "una amenaza directa a nuestra democracia por parte de personas que no están dispuestas a reconocer su derrota".
"Lo que estamos viendo esta noche es un intento de destrozar la democracia y amañar las elecciones con la ayuda de los títeres del poder en el ámbito de la seguridad", ha advertido en sus redes sociales.
En el mismo mensaje, ha pedido a "todas" las instituciones del Estado que se mantengan "firmes" frente a las actuaciones del jefe del Ejecutivo israelí y a sus compañeros de partido, Yesh Atid, "que dejen de lado sus diferencias" para formar un gobierno alternativo a Netanyahu y sus aliados "lo antes posible".