El Consejo de Seguridad de la ONU estudia redefinir el papel de la misión de observadores en Siria

Actualizado 08/07/2012 9:47:56 CET

WASHINGTON, 8 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas medita redefinir el papel de la misión de observadores enviada a Siria, a tenor del recrudecimiento violencia y tras el fracaso del plan de paz trazado por el enviado especial de la ONU y la Liga Árabe a Siria, Kofi Annan, según concreta un informe preliminar elaborado de cara a la cumbre del miércoles.

En el documento, destapado por la cadena estadounidense CNN, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, propugna desempeñar un papel importante en la resolución del conflicto en Siria a pesar de los reconocidos fracasos cosechados con el plan de paz y la misión de observadores.

Los niveles de violencia en algunos puntos del país son incluso más altos que los constatados en el primero de los intentos de alto el fuego en Siria en abril, resalta el informe. En parte, Ban atribuye estos hechos a la incapacidad de la misión de observadores de la ONU de trabajar sobre el terreno a causa de las violencia e inestabilidad. Estos dos factores fueron las razones esgrimidas por la ONU al anunciar el repliegue de los observadores.

En este contexto, Ban propone en el informe tres para la misión: una, su retirada; dos, aumentar su tamaño o agregar unidades armadas para la protección de los observadores; y tres, redefinir el objetivo de la misión. Esta última es por la que se inclina el secretario general de la ONU, si bien reconoce que la prioridad es garantizar la seguridad de los observadores.

En caso de continuar como a día de hoy, el informe señala que la misión podría prorrogar la permanencia de sus elementos militares y su finalidad de recabar evidencias que aclaren lo que ocurre en Siria. Sin embargo, tal y como reconoce Ban, su labor se vería muy limitada a la luz del devenir de la coyuntura siria.

De ser así, Damasco se convertiría en su centro de operaciones. "El componente civil (de la misión) seguiría trabajando a modo de enlace y dialogando con representantes de la oposición y del Gobierno en las regiones mientras que las condiciones de seguridad lo permitan", explica Ban.

Por contra, la retirada o fortalecimiento de la capacidad militar de la misión podrían acarrear más consecuencias negativas que positivas, según sostiene el informe, tales como la pérdida de confianza en la paz y de un elemento de monitoreo de los acontecimientos.

Sobre la retirada, Ban puntualiza que supondría "un golpe a los esfuerzos por estabilizar la situación sobre el terreno y socavaría una posible transición negociada y liderada por los sirios". No en vano, la otra opción restante, incrementar el número de integrantes de la misión, es un riesgo "inaceptablemente alto", habida cuenta de que no hay visos de que la violencia aminore a corto plazo, incide el documento.