Archivo - El ministro de Exteriores de Siria, Asad al Shaibani - Europa Press/Contacto/Nicolas Landemard - Archivo
MADRID 20 Ago. (EUROPA PRESS) -
El ministro de Exteriores de Siria, Asad al Shaibani, ha rechazado la argumentación del Gobierno de Israel para justificar su bombardeo de la base aérea de Abú al Duhur, en el norte del país, asegurando que, al contrario de lo afirmado por la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, "no había intención de establecer allí una base turca, ni una presencia militar turca".
"No había intención de establecer allí una base turca, ni una presencia militar turca permanente, ni de desplegar fuerzas turcas en el lugar", ha subrayado el jefe de la diplomacia siria en declaraciones por escrito al portal de noticias estadounidense Axios.
En las mismas, Al Shaibani, que ha rechazado la existencia de justificación legítima alguna del ataque, ha manifestado que los trabajos en curso en la base aérea de Abu al-Duhur "se limitaban a la rehabilitación del aeródromo y sus instalaciones, dañadas durante la guerra", para uso de la Fuerza Aérea Siria. "No hubo ningún despliegue militar turco en la base que justificara tal interpretación",
"La base, de hecho, estaba prácticamente vacía. Aún no había sido completamente rehabilitada ni estaba en pleno funcionamiento, y el trabajo allí todavía se encontraba en la etapa de rehabilitación. Por lo tanto, vincular el ataque con una presencia militar turca en la base no se corresponde con la situación sobre el terreno tal como se encontraba en ese momento", ha argumentado.
El ministro ha reconocido una visita de oficiales militares turcos a la base días antes del bombardeo, pero ha remarcado que formaba parte de la "cooperación militar en curso en las áreas de entrenamiento e intercambio de conocimientos especializados".
"Siria está trabajando actualmente para reconstruir sus instituciones militares y civiles y desarrollar sus capacidades. Por lo tanto, se beneficia de la cooperación y los programas de entrenamiento con varios países, no solo con Turquía. Se ha producido y continúa una cooperación similar con Arabia Saudí, Jordania, Qatar y Rusia", ha señalado.
En este sentido, Al Shaibani ha defendido que "Siria es un Estado soberano y tiene derecho a establecer relaciones de cooperación y alianza con cualquier país, incluida Turquía".
Además, ha asegurado que Damasco mantuvo contactos antes del ataque israelí tanto con el Gobierno israelí como con el estadounidense --con el que ha vuelto a mantener conversaciones tras el criticado bombardeo-- y que "la naturaleza de la actividad en la base era conocida". "No había base para interpretar los trabajos de rehabilitación como el establecimiento de una base militar turca en territorio sirio", ha incidido.
Sobre el diálogo con Estados Unidos, el jerarca sirio ha apuntado que, tras el ataque israelí, Damasco se puso en contacto con Washington y otros países para protestar y para "contener las repercusiones del ataque y evitar que se repita".
"Queríamos aclarar la postura siria y recalcar la necesidad de respetar la soberanía de Siria y no convertir su territorio en un campo de batalla para ajustar cuentas o expandir el conflicto regional", ha explicado el ministro, que ha expresado el deseo de Damasco de "una desescalada, porque la continua tensión militar en la región no beneficia a ninguna parte y no contribuye a la estabilidad que Siria y la región en general necesitan".
En esta línea, ha subrayado que el Gobierno liderado por Benjamin Netanyahu "debe reevaluar su política hacia Siria y reconocer que las continuas operaciones militares y ataques no brindarán seguridad a largo plazo, sino que aumentarán la inestabilidad".
Paralelamente, Al Shaibani ha rebatido los argumentos de la oficina de Netanyahu, que alegó que "Israel y Siria acordaron mantener el statu quo en materia de seguridad, que Siria ha estado a punto de romper al permitir el despliegue de tropas turcas en una base aérea cercana a Alepo".
"Hicimos un progreso significativo y llegamos a una fórmula para el acuerdo de seguridad que se había acordado en papel. Sin embargo, Israel posteriormente se retractó de sus compromisos y la fórmula acordada no se implementó sobre el terreno", ha subrayado el titular de Exteriores sirio.
A renglón seguido, ha criticado que, así como Damasco "tiene en cuenta las preocupaciones de seguridad de Israel, Israel también debe tener en cuenta las preocupaciones de seguridad de Siria y abordar seriamente nuestras inquietudes con respecto a su política expansionista y sus operaciones militares dentro del territorio sirio".
Con una "auténtica voluntad política" se pueden reanudar las negociaciones y alcanzar acuerdos "que garanticen la seguridad de ambas partes, respeten la soberanía de Siria y contribuyan a una mayor estabilidad en la región, en lugar de perpetuar el ciclo de escalada", ha concluido el líder de la diplomacia siria.