MOGADISCIO 12 Nov. (EP/AP) -
Tan sólo un día después de que el Gobierno interino somalí rechazara el principio de acuerdo de paz firmado por la Unión de Tribunales Islámicos (UTI) y el presidente del Parlamento somalí, Sharif Hassan Sheik Aden, los intensos combates volvieron al centro del país.
La milicia islamista tomó la localidad de Bandiradley tras acusar a las tropas gubernamentales de atacarles. Esta ciudad está situada muy cerca de la frontera con la región semi-autónoma de Puntland, una de las pocas zonas del país que aún están fuera del control de la UTI.
"El combate prosigue y estamos persiguiendo a las tropas de Puntland", explicó el portavoz de la UTI en el centro de Somalia, Mohamed Mahmud Agaweyne, a AP. Sa'id Abdirahman Dakaweyne, coronel de la milicia de Puntland, también confirmó estos combates.
Ninguno de los dos bandos realizó mención alguna a las posibles bajas, pero Agaweyne aseguró que sus tropas capturaron dos carros de combate y once camionetas con ametralladora.