ADIS ABEBA, 26 Dic. (EP/AP) -
El primer ministro de Etiopía, Meles Zenawi, aseguró hoy que más de 1.000 combatientes de las milicias de la Unión de Tribunales Islámicos (UTI) han muerto ya en la ofensiva que lleva a cabo el Ejército etíope en el interior de Somalia y aseguró que los combatientes islamistas están en retirada táctica.
"Hay informes de casi 3.000 heridos en los hospitales de Mogadiscio y de que la cifra de muertos está muy por encima del millar. Algunos de ellos son somalíes, pero una muy importante proporción son extranjeros", explicó Zenawi en rueda de prensa.
Los extranjeros a los que se refirió Zenawi podrían ser combatientes islamistas llegados al país en respuesta al llamamiento a la 'guerra santa' realizado por la UTI el pasado 9 de octubre para expulsar a los etíopes de Somalia.
Zenawi aseguró también que las tropas etíopes habían completado ya aproximadamente la mitad de misión. "Tan pronto como completemos nuestra misión --y la mitad ya se ha conseguido y el resto no llevará mucho tiempo-- saldremos del país", aseguró.
Mientras, continúan las escaramuzas en varios lugares, a pesar de la orden de retirada de los islamistas. Así, en Bur Haqaba, testigos presenciales aseguran haber oído explosiones poco después del paso de dos aeronaves militares etíopes.
Ismael Mohamoud Hurreh Buba, el ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno de transición somalí, aseguró hoy que "la historia de los Tribunales Islámicos está llegando a su fin" y que el Gobierno retomará la capital. Sin embargo, no quiso establecer una fecha.
Buba añadió que las fuerzas gubernamentales han estado preparándose para el combate durante los últimos cinco meses y que están preparados para derrotar a los islamistas después de que Etiopía se repliegue. "Mantendremos nuestra línea muy, muy bien, no se preocupen por eso", aseguró Buba en rueda de prensa desde Nairobi (Kenia).
Meles aseguró en comparecencias anteriores que no tiene intención de mantener sus tropas en Somalia por mucho tiempo, quizás semanas. Su ofensiva pretende dañar gravemente la capacidad militar de los islamistas y permitir a ambas partes regresar a la mesa de negociaciones en condiciones de igualdad.
También añadió que no enviaría tropas al interior de Mogadiscio, sino que se limitarían a rodear la ciudad para así contener a las fuerzas islamistas.