ADÍS ABEBA (ETIOPÍA), 8 (EP/AP)
El Consejo de Seguridad y la Unión Africana acordaron ayer miércoles que un fuerza de Naciones Unidas se encargara de supervisar el proceso de pacificación en Darfur mientras las fuerzas de la UA se mantienen en el país esperan nuevos refuerzos.
Ambas partes subrayaron que el Gobierno sudanés debe aprobar la transferencia, algo sobre lo que se mostraban altamente optimistas, a pesar de que hasta ahora las peticiones han sido denegadas.
Una delegación del Consejo de Seguridad se reunió durante dos horas y media con una comisión de la UA.
Said Djinnat, comisionado de la Unión Africana para la Paz y la Seguridad, afirmó que mientras tanto se estaba trabajando para reforzar su contingente de 7.000 efectivos para llevar a buen término el tratado de paz firmado el pasado 5 de mayo por el Gobierno de Sudán y el grupo rebelde más importante de Darfur.
Djinnat señaló que varios batallones se unirían en un futuro próximo. "Puedo afirmar que podemos aumentar la cifra de efectivos hasta los 10.000 soldados", comentó.
El embajador británico en Naciones Unidas, Jones Parry, afirmó a los periodistas durante la rueda de prensa conjunta posterior a la reunión que las dos partes habían alcanzado un acuerdo total. "En Darfur, ambos compartimos el mismo punto de vista", señaló.
Además, Jones Perry insistió en que el mando sea traspasado a Naciones Unidas. "Ahora necesitamos implementar el Acuerdo de Paz de Darfur. La Unión Africana carece de capacidad para hacerlo, y debemos ser claros acerca de eso. Necesitamos a Naciones Unidas, pero la soberanía de Sudán debe ser respetada.