Suecia.- Los socialdemócratas suecos eligen por primera vez a una mujer para liderar al partido

Actualizado 17/03/2007 15:38:15 CET

ESTOCOLMO, 17 Mar. (EP/AP) -

El Partido Socialdemócrata sueco eligió hoy por primera vez a una mujer, Mona Sahlin, para dirigir el partido y relevar así al ex primer ministro Goran Persson al frente de la formación. Persson anunció que dejaría el liderazgo del partido tras la derrota cosechada en las elecciones de septiembre.

El Congreso del partido eligió hoy formalmente a Sahlin para suceder a Persson, ya que ella fue la única candidata que se presentó. "Vosotros me hacéis fuertes, me siento muy orgullosa de ser la primera mujer que lidera el partido", afirmó Sahlin ante los delegados del partido reunidos en Estocolmo.

La nueva líder del centro-izquierda sueco emplazó al partido a trabajar durante los próximos tres años y medio para que pueda dar en las próximas elecciones "todo por los ideales socialdemócratas" y conseguir así el retorno al poder.

Sahlin ha ocupado a lo largo de su dilatada carrera política un total de cuatro carteras ministeriales y ahora estará respaldada en el Comité Ejecutivo del partido por un importante contingente femenino encabezado por Wanja Lundby Wedin, líder de los sindicatos suecos, Marita Ulvskog, secretaria del partido, y Britt Bohlin, portavoz socialdemócrata en el Parlamento.

Persson, por su parte, se despidió de forma emotiva ante los 1.700 delegados reunidos en Estocolmo. El ya ex líder de los socialdemócratas, que llevaba diez años al frente de la formación, pronosticó el "comienzo de la construcción del estado del bienestar ecológico". "Durante doce años ha funcionado el modelo sueco. Salvamos el modelo de bienestar sueco y demostramos que es más valioso que nunca", añadió. Para terminar su intervención, Persson apeló directamente a Sahlin y le dijo "esto irá bien, vayamos hacia las elecciones".

Sahlin era la dirigente más prometedora de los socialdemócratas suecos hasta que en 1995 se vio implicada en un escándalo por haber utilizado una tarjeta de crédito oficial para sus compras privadas.

Avergonzada y víctima de burlas, tuvo que retirarse temporalmente de la política. En 1998 regresó al gobierno de Persson pero se mantuvo en un discreto segundo plano hasta el año pasado, cuando comenzó a especularse con sus posibilidades de suceder al entonces primer ministro.

Su candidatura ganó aún mucho más peso cuando la comisaria europea Margot Wallstrom anunció que no estaba interesada en suceder a Persson.