Los supervivientes del bombardeo saudí sobre un autobús escolar en Yemen vuelven a clase

Los supervivientes del ataque a un autobús en Sada vuelven a clase
REUTERS / NAIF RAHMA
Publicado 11/10/2018 15:26:01CET

SADA (YEMEN), 11 Oct. (Reuters/EP) -

Los supervivientes del bombardeo perpetrado en agosto contra un autobús escolar en el norte de Yemen han regresado a sus clases marcados por la ausencia de las decenas de compañeros que perdieron la vida en el ataque, atribuido a la coalición que lidera Arabia Saudí.

La escuela primaria de Al Falá se quedó sin decenas de alumnos cuando el autobús en el que estos viajaban se vio sorprendido por un bombardeo en la ciudad de Sada. La coalición saudí culpó del incidente a los rebeldes huthis, a los que acusó de utilizar a los niños como escudos humanos.

"Su sangre no será en vano, les vengaremos consiguiendo una educación, les vengaremos aprendiendo", ha afirmado Ahmad Ali Hanash, de 14 años, que no puede reprimir las lágrimas al recordar a las víctimas. "Doy gracias a Dios por sobrevivir al ataque, un crimen muy feo", ha contado a la agencia de noticias Reuters.

También Sadiq Amin Jaafar, de 15 años, ha subrayado que seguirán formándose. "Nos da pena haber perdido a nuestros queridos compañeros y tenemos miedo por que el enemigo pueda atacar la escuela", ha señalado, en alusión a la posibilidad de que también el propio centro sufra los efectos colaterales de la guerra de Yemen.

El profesor Abdul Wahab Salá también ha expresado su preocupación por la posibilidad de que los ataques persistan, en la medida en que Sada es un bastión huthi, pero ha llamado a "seguir formando a las generaciones futuras". En este sentido, ha lamentado el fallecimiento de "muchos estudiantes" que "eran excepcionales".

La escuela intenta recuperar parte de la normalidad perdida con ejercicios matutinos y lecciones ante los pupitres de madera, si bien en Yemen a estas alturas poco queda ya de normal, tres años y medio después de que comenzase la guerra.

El Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) estimó en marzo que casi medio millón de niños han dejado las clases desde que estalló el conflicto, lo que supone elevar a 2 millones la cifra de menores sin escolarizar.