Tailandia.- AI denuncia que la población del sur de Tailandia sufre la violencia de los grupos musulmanes y del Gobierno

Europa Press Internacional
Actualizado: miércoles, 4 enero 2006 15:30

LONDRES 4 Ene. (EUROPA PRESS) -

La población local del sur de Tailandia sufre a diario tanto la violencia de los grupos armados musulmanes como las violentas e inadecuadas medidas puestas en marcha por las fuerzas de seguridad, según denunció hoy Amnistía Internacional (AI).

La organización presentó hoy un informe con motivo del segundo aniversario del ataque efectuado por los insurgentes contra una base militar, que marcó el inicio de los enfrentamientos. En el documento, Amnistía insta a las autoridades tailandesas a actuar de acuerdo con la ley y a los grupos armados a poner fin "inmediatamente" a los ataques indiscriminados contra los civiles.

Desde enero de 2004, se han registrado cerca de mil muertos en el sur de Tailandia, en el que conviven budistas y musulmanes. Los insurgentes han atacado a personas de todas las edades y profesiones, desde escolares hasta monjes budistas o musulmanes a los que acusan de colaborar con las autoridades.

La violencia afecta, según Amnistía, a todas las facetas de la vida de la población local, tanto budista como musulmana, que tiene problemas para llevar a cabo sus actividades habituales, como el trabajo, el comercio o la educación.

En respuesta, las autoridades tailandesas han protagonizado casos de detención arbitraria, tortura y uso excesivo de la fuerza letal. Aparte, no han investigado adecuadamente los ataques perpetrados acontra civiles budistas y musulmanes. Numerosos musulmanes jóvenes han sido incluidos en "listas negras" y condenados por motivos que no han sido bien aclarados y sin acceso a abogados o intérpretes.

Aparte, un número indeterminado de personas han desaparecido y los activistas de Derechos Humanos que intentan recoger información sobre estos casos han recibido amenazas de muerte anónimas y otras formas de intimidación, prosiguió Amnistía Internacional.

"La población local se siente cada vez más desprotegida ante la violencia", afirmó Amnistía Internacional. "Es claro que el Gobierno tailandés se enfrenta a un reto importante en la lucha contra la violencia, pero tiene responsabilidades hacia sus ciudadanos y debe garantizar que se imparte justicia", añadió.

Contenido patrocinado