BAGKOK 24 Nov. (EP/AP) -
Dos profesores han resultado muertos recientemente al ser disparados supuestamente por miembros de la insurgencia islámica del sur del país. Al tiempo, los rebeldes musulmanes no han aceptado por el momento las ofertas gubernamentales para encontrar una salida pacífica al conflicto, dijo hoy el ministro de Defensa, Boonrawd Somtat.
Una de las víctimas era el jefe de una escuela pública en la provincia de Pattani, en la región de Saiburi. El fallecido recibió varios disparos por cuatro asaltantes que iban en motocicletas mientras se transladaba de su casa hacia el trabajo en la mañana de hoy, según inidicó el coronel Kamron Yodrak. Después de dispararle, los atacantes quemaron su cuerpo.
Otro profesor de la cercana región de Nong Chick murió a tiros ayer por la tarde. Profesores y escuelas han sido el blanco principal en la escalada de violencia y muchos centros de enseñanza han sido quemados en las últimas semanas. El ministro de Defensa sostiene que los insurgentes están buscando extender el miedo entre las distintas comunidades para provocar el distanciamiento y la desconfianza entre la población y las autoridades.
"Han aumentado los ataques violentos para intimidar y introducir el miedo entre la población", dijo Boonrawd, quien insiste en que los grupos no han aceptado las ofertas gubernamentales para sotener las conversaciones de paz. "Es difícil encontrar una solución rápida al conflicto porque aquellos que instigan la violencia no quieren negociar. No quieren hablar", enfatizó el ministro.
El nuevo Gobierno tailandés, de corte budista y que llegó al poder el pasado septiembre a través de un golpe de Estado, ha prometido abordar las quejas de la insurgencia y que asolan el sur del país. Las autoridades han decidido extender las ofertas para conseguir un encuentro con los rebeldes, invirtiendo de esta manera la política del ex primer ministro Thaksin Shinawatra.
Más de 1800 personas han muerto desde que la violencia se desatara en enero de 2004, cuando se rebeló el grupo islámico separatista. Concretamente los asesinatos se han centrado en las tres provincias del sur de mayoría islámica: Yala, Pattani y Narathiwat. En la provincia de Yala, unos asaltantes prendieron fuego hoy a una oficina de electricidad y quemaron cinco coches aparcados en el mismo recinto, según informó un agente de policía. No obstante, no se registraron heridos en el ataque.