DILI, 27 May. (EP/AP) -
La violencia que ha sacudido Timor Oriental continúa durante las primeras horas de hoy sábado mientras las milicias prendían fuego a docenas de hogares en Dili, la capital de la joven nación donde numerosos efectivos militares procedentes de Australia, Portugal y Nueva Zelanda intentan contener la violencia entre el Ejército y las milicias civiles.
Los rebeldes, armados con lanzas y machetes, arrasaron el barrio de Villa Verde, en el sur de la capital, mientras lanzaban piedras a las ventanas de las casas antes de prenderlas fuego.
Cientos de residentes buscaban protección en las iglesias cercanas mientras las fuerzas de pacificación australianas intentaban restaurar el orden.
En una declaración presidencial pronunciada el pasado jueves, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas pidió a las autoridades timorenses que velen por el respeto a los Derechos Humanos y que restauren un entorno seguro y estable en el país.
Además de condenar la violencia contra la población y la destrucción de la propiedad, instó a todas las partes del conflicto a evitar agresiones e intimidaciones y a participar en el proceso democrático.