El periodista turco Mehmet Altan - REUTERS / HUSEYIN ALDEMIR - Archivo
MADRID, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Tribunal de Casación de Turquía ha absuelto este viernes al periodista Mehmet Altan, sentenciado por su supuesta relación con el clérigo islamista Fetulá Gulen, al que Ankara acusa de estar detrás del intento de golpe de Estado de julio de 2016.
El tribunal, la más alta instancia judicial del país, ha fallado que Altan debe ser absuelto por falta de pruebas, mientras que su hermano Ahmet Altan y Nazli Ilicak --también periodistas-- han sido absueltos de los cargos por violar la Constitución.
Sin embargo, el Tribunal de Casación ha indicado que Ahmet Altan e Ilicak ayudaron voluntariamente a la organización de Gulen, tal y como ha recogido el diario turco 'Cumhuriyet'.
En los tres casos han sido revocadas las condenas a cadena perpetua contra ellos, si bien el tribunal ha rechazado la petición de la defensa de liberar a Ahmet Altan e Ilicak.
Mehmet Altan, un destacado periodista y académico turco, fue liberado en 2018 después de que el Tribunal Constitucional fallara en dos ocasiones en este sentido argumentando que sus derechos fueron violados durante su detención.
Altan, profesor de Economía y periodista, fue condenado en febrero del año pasado a cadena perpetua por su presunta relación con la intentona golpista de 2016.
Por su parte, un tribunal del país ratificó en octubre de 2018 la condena contra los hermanos Altan y otras cinco personas --Ilicak, Fevzi Yazici, Yakup Simsek y Sukru Tugrul Ozsengul--, por sus lazos con Gulen.
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, reconoció en abril que hay más de 30.500 personas encarceladas en Turquía acusadas de mantener vínculos con la red de Gulen. El Gobierno turco considera a los seguidores del clérigo una organización terrorista.
En un mitin delante de la sede de la Policía para conmemorar el 174 aniversario del cuerpo, Erdogan advirtió de que todavía están lejos de "limpiar completamente" las instituciones estatales de esta "banda de traidores".
Ankara considera que en el Ejército y otras instituciones estatales hay infiltrados de la red de Gulen, antiguo aliado de Erdogan que ha negado su participación en el golpe y que desde 1999 vive en el estado norteamericano de Pensilvania.
Mientras los críticos de Erdogan aseguran que la asonada militar es un pretexto para aplastar a la oposición, las autoridades turcas insisten en que estas medidas son necesarias para combatir las amenazas a la seguridad nacional.