Actualizado 23/02/2016 20:24 CET

Un tribunal francés aplaza el desmantelamiento parcial del campo de Calais

Campamento de refugiados en Calais
PASCAL ROSSIGNOL / REUTERS

LILLE, 23 Feb. (Reuters/EP) -

Una jueza francesa ha aplazado este martes la ejecución de una resolución del Gobierno para desmantelar parcialmente el asentamiento chabolista de Calais, conocido popularmente como "la jungla", que acoge a cerca de 3.400 inmigrantes que aspiran a cruzar el Eurotúnel rumbo a Reino Unido.

"La decisión no se tomará hoy", ha afirmado la jueza del tribunal administrativo de Lille, Valerie Quemener, en respuesta a una apelación presentada por diez organizaciones humanitarias y 250 residentes del campo. "El tiempo judicial no es el mismo que el tiempo mediático", ha concluido.

Este martes, la jueza ha recorrido parte de "la jungla" para examinar las condiciones de vida, los planes de evacuación y los refugios alternativos para inmigrantes ya preparados por las autoridades, unos contenedores de transporte marítimo reconvertidos.

Sin embargo, la semana pasada, el Ministerio del Interior francés, que pretende rebajar las tensiones con la población local y reducir la presencia policial en la entrada del Eurotúnel, ordenó la evacuación voluntaria de la parte sur del campo antes de las 20.00 horas del martes, para evitar una evacuación forzada.

Según el Ministerio, entre 800 y 1.000 personas se verían afectadas por los desahucios, aunque activistas locales elevan la cifra a 3.400 refugiados, entre los que se incluyen mujeres y niños. No obstante, no hay signos de actividad entre la población para abandonar sus hogares.

"Más de 3.000 personas están viviendo aquí, tenemos escuelas, mezquitas, todo está dentro de 'la jungla'. Funciona como una pequeña ciudad con la que las autoridades quieren acabar", ha lamentado Sikender, un inmigrante afgano.

Se piensa que cerca de 4.000 personas viven en el campo de Calais, muy por debajo de las 6.000 registradas en diciembre. Las autoridades ahora quieren rebajar la cifra a las 2.000. El nuevo campo, habilitado por el Gobierno el mes pasado, tiene una capacidad de acogida de 1.500 personas, que se suman a las 500 plazas disponibles en unas instalaciones cercanas para acomodar a mujeres y niños.

REFUERZO POLICIAL EN BRUSELAS

Mientras tanto, Bruselas ha anunciado un incremento de los controles aleatorios en su frontera para anticiparse al desmantelamiento de la zona chabolista. En total, el ministro del Interior belga, Jan Jambon, ha explicado que se reforzarán las fronteras con hasta 290 efectivos policiales, para evitar que los inmigrantes opten por Bélgica antes que por Reino Unido.

"Estamos viendo cierto movimiento de los inmigrantes desde Calais hacia nuestro país", ha dicho Jambon. "Una vez desaparezcan los campos de Francia, podremos ver miles de refugiados potenciales", ha añadido.

Miles de personas comenzaron a concentrarse en Calais el año pasado, con el objetivo de reubicarse en Reino Unido. Londres ha rehusado admitir a ninguno, argumentando que ello solo conseguiría atraer a más inmigrantes. Muchos han intentado cruzar las fronteras ilegalmente a través del Eurotúnel, viajando de paquete en camiones.