Túnez y Emiratos se coordinan frente a la amenaza de ataque por parte de milicianas con pasaporte tunecino

Actualizado 26/12/2017 16:18:02 CET

TÚNEZ, 26 Dic. (Reuters/EP) -

Las autoridades de Emiratos Árabes Unidos se están coordinando con las de Túnez tras recibir información de Inteligencia que alerta de que mujeres yihadistas retornadas de Irak y de Siria con pasaporte tunecino podrían perpetrar ataques en territorio emiratí, según ha contado un responsable gubernamental tunecino.

Túnez reclamó el fin de semana una explicación al Gobierno emiratí después de que prohibiera embarcar a mujeres tunecinas en los vuelos operados por Emirates desde y hacia Dubái y el domingo canceló las operaciones de esta aerolínea desde el aeropuerto de Túnez.

Este lunes Saida Garrach, asesora de la Presidencia de Túnez, explicó a la radio local Shems FM que Emiratos Árabes Unidos tiene en su poder "información importante" sobre la posibilidad de que haya actos terroristas cometidos por "combatientes que regresan de Siria e Irak" y aseguró que las autoridades de los dos países están colaborando para afrontar esta amenaza.

"Hay planes terroristas en varios países", advirtió Garrach. "Lo que preocupa a Emiratos Árabes Unidos es la posibilidad de que mujeres tunecinas o con pasaporte tunecino cometan actos terroristas", explicó la asesora de la Presidencia de Túnez, que ha criticado el modo en que Emiratos ha comunicado lo sucedido a su Gobierno.

"Estamos combatiendo juntos el terrorismo con Emiratos Árabes Unidos y nos estamos coordinando para superar este problema pero no podemos aceptar la forma en que se trata a las mujeres tunecinas y no aceptamos lo que les ha pasado a las mujeres tunecinas en los aeropuertos", ha subrayado.

Túnez es uno de los países con mayor cifra per cápita de milicianos islamistas, un problema ligado a la radicalización entre los jóvenes desilusionado con el fracaso de la primavera árabe en el país, que acabó con el régimen liderado por Zine el Abidine Ben Alí en 2011.

La derrota militar de Estado Islámico en la mayor parte de Siria e Irak en 2017 ha llevado a muchos de sus milicianos extranjeros y a sus familias a regresar a casa. Estado Islámico también ha perdido su principal bastión en Libia, país vecino de Túnez.

Más de 3.000 tunecinos habrían viajado al extranjero para sumarse a la yihad, según las estimaciones del Ministerio del Interior tunecino. Hace un año, el Ministerio del Interior señaló que unos 800 milicianos habían regresado a Túnez, donde fueron encarcelados o quedaron bajo arresto domiciliario o sometidos a seguimiento.