Archivo - El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, durante una rueda de prensa en enero de 2025 (archivo) - Europa Press/Contacto/Marwan Naamani - Archivo
MADRID, 11 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, ha advertido este miércoles de que la decisión del gabinete de seguridad de Israel de aprobar una reforma de la administración de Cisjordania, ampliando sus competencias en el territorio, supone "acelerar la desposesión de los palestinos".
"Si se aplican estas decisiones, sin duda acelerarán la desposesión de los palestinos y su traslado forzoso, y conducirán a la creación de más asentamientos israelíes ilegales", ha dicho. "Esto también privará aún más a los palestinos de sus recursos naturales y restringirá el disfrute de otros Derechos Humanos", ha lamentado.
Así, ha recalcado que "se trata de otro paso por parte de las autoridades israelíes para hacer imposible un Estado palestino viable, en violación del derecho del pueblo palestino a la autodeterminación". "Esto cimentará el control de Israel y la integración en Israel de la Cisjordania ocupada, consolidando una anexión ilegal", ha alertado.
Turk ha subrayado que las implicaciones de la decisión "no solo violan los derechos a la tierra de los palestinos, sino también sus derechos culturales respecto a sitios de particular importancia". "Estamos presenciando rápidos pasos para cambiar de forma permanente la demografía del territorio palestino ocupado, arrebatando sus tierras a la gente y forzándola a irse", ha añadido.
"Esto está respaldado por la retórica y las acciones de altos funcionarios israelíes y viola la obligación de Israel, como potencia ocupante, de preservar el orden jurídico y el tejido social existentes. Estas decisiones deben ser revocadas", ha indicado Turk, quien ha reiterado demás que "los asentamientos deben ser evacuados". "La ocupación debe terminar. Ya", ha zanjado.
La decisión implica aspectos como la asunción de las competencias sobre territorio o licencias de construcción en la histórica ciudad de Hebrón por parte de las autoridades israelíes, modificando una situación instaurada en 1997 que preveía que cualquier nueva construcción debía ser aprobada tanto por las instituciones palestinas como por las israelíes.
El plan incluye también la publicación de los registros de tierras de Cisjordania para que cualquier persona pueda localizar a las propietarias de un terreno y poder hacerle una oferta para su compra. Hasta ahora era un dato confidencial. Asimismo, deroga una norma que prohíbe a personas no musulmanas comprar tierras en la zona que data del periodo en el que Jordania controlaba Cisjordania y crea una "autoridad municipal específica" para gestionar la Tumba de Raquel, en Belén, encargada de la limpieza y mantenimiento del lugar.
Por otra parte, amplía las competencias de seguridad en las zonas A y B previstas en los Acuerdos de Oslo, que preveía que fueran zonas de control civil palestino (A) y de control mixto (B), en ámbitos como aguas, daños a lugares arqueológico y daños ambientales o contaminación, en un momento en el que los países de la región han pedido evitar pasos unilaterales para consolidar el alto el fuego en Gaza y avanzar en la aplicación de la propuesta de Trump para la Franja.