MADRID 17 Abr. (EUROPA PRESS) -
Las fuerzas de seguridad turcas han detenido este martes en la provincia de Konya a diez personas sospechosas de facilitar armamento y combatientes a los grupos opositores armados que combaten contra las fuerzas sirias, según ha informado el diario turco 'Hurriyet'.
La operación ha sido lanzada después de que varias familias de la zona protestaran ante las autoridades tras el reclutamiento de sus hijos por parte de un grupo extremista. Los detenidos han sido acusados de proveer a los rebeldes con armas y personal.
Sin embargo, los arrestados han asegurado que fueron detenidos "por leer el Corán, ser musulmanes y ayudar a la población siria", según ha informado la agencia turca de noticias Dogan.
Este mismo martes, la Policía Belga ha emprendido una operación a gran escala mediante la que ha realizado redadas en 48 casas y ha detenido a seis personas acusadas de reclutar a personas para que combatiesen en la guerra civil de Siria.
Tras un año de investigación, las autoridades han informado de que Fouad Belkacem, líder del grupo Sharia para Bélgica, es uno de los seis detenidos, entre los que además se encuentra una persona que volvió herida de Siria.
Belkacem fue condenado el pasado año por incitar al odio y a la violencia contra los no musulmanes y se le obligó a llevar un control telemático.
El fiscal Eric Van der Sypt ha explicado en rueda de prensa que están investigando si dicho grupo puede considerarse como organización terrorista, lo que implicaría que los arrestados pueden recibir una pena de diez años de cárcel.
Sharia para Bélgica habría proporcionado entrenamiento ideológico y de combate, organizado actividades violentas y reclutado a islamistas radicales para enviarles a combatir a otros país. Van der Sypt ha afirmado que al menos 33 personas están en Siria o pasaron por Siria tras pasar por esta organización.
Naciones Unidas calcula que desde marzo de 2011, cuando comenzó el levantamiento popular contra el Gobierno de Bashar al Assad, unas 70.000 personas han muerto a causa de los combates entre las fuerzas gubernamentales y rebeldes.
Damasco atribuye gran parte de las víctimas a los grupos terroristas que actúan en el país árabe --según ha denunciado insistentemente-- con la financiación y el apoyo material de Arabia Saudí, Qatar y Turquía, entre otros.