ANKARA 31 Mar. (EP/AP) -
Un niño de tres años murió tiroteado hoy en el conflicto que afecta al sureste del país, aumentando a siete las víctimas mortales, en los recientes disturbios ocurridos en la zona kurda. La muerte fue precedida anoche por la de otro tres jóvenes en un hospital, uno de seis años de edad, heridos antes en los enfrentamientos.
Además, el Ejército mató a siete rebeldes kurdos, incluido dos mujeres, durante los enfrentamientos en la zona, aunque la atmósfera de Diyarbakir era de relativa calma después de tres días de disturbios.
El alcalde de Diyarbakir, Osman Baydemir, miembro del partido Pro Kurdo, hizo un llamamiento para que cesaran los enfrentamientos, en un gesto para aliviar la tensión. "Todos debemos actuar con responsabilidad y conscientes para prevenir el trauma actual. Invito a todos los ciudadanos a parar sus acciones y a retirarse a sus hogares, y también invito a las fuerzas de seguridad a no disparar a los civiles bajo ninguna condición", dijo Baydemir.
En Bruselas, la Unión Europea instó a Turquía a finalizar con los enfrentamientos. La portavoz de la Unión Europea, Krisztina Nagy, afirmó que la Comisión Europea ha urgido a Ankara a asegurar los derechos culturales de la minoría kurda.
La violencia callejera en Diyarbakir ha sido la peor en décadas en la región, donde las guerrillas kurdas del Partido de Trabajadores del Kurdistán (PKK), luchan por la autonomía desde 1984.
Ayer, cientos de manifestantes lanzaron bombas a dos bancos en Diyarbakir y destrozaron las ventanas de la sede policial y de algunos negocios. La violencia se extendió a la ciudad de Batman, donde las fuerzas de seguridad frenaron una marcha de 2.000 personas después de que atacaran varios negocios. El conflicto separatista ha dejado más de 37.000 muertos en la región desde 1984. El PKK está en la lista de grupos terroristas de la Unión Europea y Estados Unidos.