ANKARA 14 Abr. (EP/AP) -
La Policía turca ha detenido a seis militantes kurdos a los que considera presuntos autores de un atentado fallido que tuvo lugar la semana pasada contra un autobús en el que viajaban varios jueces y fiscales rusos. Mientras, un soldado turco murió hoy de las heridas recibidas ayer en un enfrentamiento con rebeldes kurdos.
Un militante de los Halcones de la Libertad del Kurdistán reclamó la autoría de los hechos. Este movimiento, que está probablemente vinculado al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), aseguró que la bomba colocada en el autobús, que no explotó, era una advertencia.
El jefe de la Policía de Estambul, Celalettin Cerrah, afirmó que los sospechosos, cinco hombres y una mujer, se entrenaron en los campos del PKK en el extranjero. También son sospechosos de haber participado en la colocación de una bomba en un autobús aparcado y un ataque con granadas en un barrio de Estambul.
La Policía se hizo además con un kilo de explosivos plásticos durante la detención de los sospechosos.