El activista prodemocracia hongkonés Raphael Wong Ho-ming sale del Tribunal Superior de Hong Kong el 5 de noviembre de 2026 en Hong Kong. - Vernon Yuen / Zuma Press / Europa Press
BRUSELAS, 5 Nov. (EUROPA PRESS) -
La Unión Europea ha denunciado este jueves la condena "por motivos políticos" a diez años de prisión impuesta al activista prodemocracia hongkonés Joshua Wong por conspiración con fuerzas extranjeras, en aplicación de la Ley de Seguridad Nacional impuesta por Pekín, y ha exigido su "liberación inmediata" ante el deterioro del Estado de derecho en Hong Kong.
"La Unión Europea deplora la condena por motivos políticos impuesta hoy al activista prodemocracia de Hong Kong Joshua Wong a una pena de prisión excepcionalmente larga de diez años", ha señalado un portavoz del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) en un comunicado, en el que ha criticado la aplicación de la legislación de seguridad nacional china para perseguir al opositor.
En este sentido, el bloque comunitario ha advertido de que "el momento en que se presentaron los cargos y su naturaleza política demuestran un deterioro del Estado de derecho en Hong Kong", al tiempo que ha alertado de que este tipo de actuaciones perjudican todavía más la reputación internacional de la antigua colonia británica.
Por ello, la Unión Europea ha reclamado la "liberación inmediata" de Wong y ha instado tanto a las autoridades chinas como a las hongkonesas a respetar sus compromisos jurídicos internacionales, incluidos los recogidos en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Declaración Conjunta Sino-Británica de 1984.
La reacción del bloque se produce después de que el Tribunal Superior de Hong Kong haya condenado este jueves a Wong a diez años de prisión tras declararse culpable de conspirar para actuar en connivencia con fuerzas extranjeras, en una causa relacionada con sus intentos de promover sanciones internacionales contra las autoridades chinas y hongkonesas.
La sentencia identifica a Wong y al opositor exiliado Nathan Law como los principales responsables de una campaña impulsada en 2020 para presionar a gobiernos extranjeros, incluido el de Estados Unidos, con el objetivo de que adoptaran sanciones contra Pekín y las autoridades de Hong Kong tras las protestas prodemocracia de 2019.