MADRID 24 May. (EUROPA PRESS) -
El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, explicó hoy la posición de España ante el próximo debate entre los Veinticinco sobre el futuro de Europa y dejó claro que el Ejecutivo rechaza que un núcleo duro de países ponga en marcha la Constitución europea o que se proceda a una aplicación parcial del texto.
Ante el rechazo de Francia y Países Bajos al Tratado constitucional el pasado año, estimó que en estos momentos hay tres opciones sobre la mesa. La primera es la propuesta del primer ministro belga, Guy Verhofstadt, de establecer una Europa de tipo federal con un grupo de países que formen el núcleo duro de la Unión Europea. "Tal y como están las cosas, creo que la opción mayoritaria es no dejar a nadie fuera del marco constitucional", subrayó en un debate en el pleno del Senado ante la próxima reunión informal de ministros de Exteriores el próximo fin de semana cerca de Viena y la Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del 15 y 16 de junio en Bruselas.
La segunda posibilidad es la iniciativa británica de "coger del Tratado lo que nos gustan y ponerlo en aplicación". Sin embargo, el jefe de la Diplomacia opinó que es un "mal ejemplo" ya que todavía hay "esperanza y oportunidad" para poder aplicar este Tratado constitucional "de la manera más ambiciosa y posible".
Como tercera opción está el celebrar un nuevo referéndum en Francia y Países Bajos "al estilo de lo que vivieron" Dinamarca con el Tratado de Maastricht e Irlanda con el de Niza. "Es una posibilidad, pero están todas las opciones abiertas y es todavía muy prematuro" plantearse esta eventualidad, hizo hincapié.
En cualquier caso, subrayó que la UE tendrá un "momento clave" en el período 2007-2009 con la posibilidad de dar "ese salto cualitativo que todos los europeos quieren". Así, recordó que el próximo año hay elecciones tanto en Francia como Países Bajos, se cumplen 50 años del Tratado fundacional de la UE bajo Presidencia alemana y en 2009 habrá nuevas elecciones al Parlamento Europeo.
De las dos próximas citas europeas, España espera que la UE salga "con un hoja de ruta" sobre el Tratado constitucional ahora que se va a prolongar en un año el período de reflexión que se tomaron los Veinticinco tras el 'no' francés y holandés. "Vamos a trabajar intensamente para salvarlo", insistió el ministro.
Asimismo, reclamó "capacidad de imaginación" a los socios europeos para ver cómo mantener el compromiso en el Tratado y, por extensión, en la "Europa constitucional". Tras las ratificaciones de Estonia (el 9 de mayo) y Finlandia (el 12), hay 16 Estados miembros que han ratificado el texto y por lo tanto "casi dos tercios" de los países defenderán el Tratado en los próximos meses.
"Por tanto, tenemos una masa crítica muy favorable al Tratado constitucional. Lo que tenemos que ver es cómo hacemos posible que los países que no han ratificado el Tratado, lo puedan hacer en el futuro", aseveró Moratinos, quien planteó los tres objetivos esenciales del Gobierno sobre el futuro europeo.
En primer lugar, "mantener el compromiso" con el texto de la Constitución europea. "El Gobierno no puede renunciar a lo que ha sido un mandato y un respaldo mayoritario de la sociedad española, que votó en referéndum con un 76 por ciento a favor", justificó el ministro.
Abogó en segundo término por hacer una "defensa de la Europa que funciona" y que se pueda "aportar el entusiasmo" de los europeos en materias como inmigración, lucha contra el terrorismo, justicia y materia económica y social. Por último, reafirmó el apoyo español a los procesos de ampliación en marcha, aceptando al mismo tiempo el que se aborde el debate europeo sobre cuáles deben ser los límites geográficos de la Unión.