ESTRASBURGO 13 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Parlamento Europeo dio hoy su visto bueno, en primera lectura, a una nueva directiva cuyo objetivo es evaluar los riesgos y prevenir y gestionar las inundaciones, tanto en las cuencas de los ríos como en zonas costeras. Para ello, obliga a los Estados miembros a elaborar mapas de riesgo antes de 2013 y planes de gestión de crisis en 2015.
Al menos el 80% de los ríos europeos atraviesan varios países. Por este motivo, los eurodiputados hacen un llamamiento a los Estados miembros para que se coordinen con el fin de evitar el riesgo de inundaciones. Las enmiendas aprobadas por la Eurocámara al texto original de la Comisión propugnan, a la hora de determinar el uso del suelo, que se tengan en cuenta los riesgos de las inundaciones, que se repercutan los costes de gestión y que se informe sistemáticamente a los ciudadanos.
El Parlamento identifica varias actividades humanas que incrementan el riesgo de inundación: por ejemplo, la urbanización intensiva, sobre todo en zonas de riesgo; la deforestación, sobre todo en valles para construcción de casas de vacaciones y centros comerciales; la agricultura intensiva y la erosión de suelos.
Los eurodiputados piden que, cuando se realicen actividades de construcción de infraestructuras en zonas proclives a sufrir inundaciones, se asuman los eventuales costes de recuperación en caso de daño futuro, así como los costes de las medidas de gestión. No obstante, dejan en manos de los Estados miembros la decisión sobre quién debe asumir esos costes.
Por otro lado, el Parlamento exige una mayor información a los ciudadanos al considerar que así se pueden minimizar los daños. Por ello, se informará a los residentes periódicamente para que puedan tomar las precauciones adecuadas y reaccionar adecuadamente en caso de inundación.
Además, las enmiendas persiguen simplificar las evaluaciones de riesgo, explicando que no hace falta tanto un riguroso análisis científico, sino disponer de elementos para una adecuada gestión de los riesgos. En zonas donde es evidente, o ya se ha analizado, el riesgo de inundación, no hace falta perder el tiempo con análisis de riesgo. También plantean que se evalúe la eficacia de las infraestructuras realizadas para protegerse contra inundaciones, para valorar su eficacia real.
Otras enmiendas prevén una mayor coordinación entre Estados miembros en la definición de niveles de protección para cuencas compartidas, evitando en particular que las medidas tomadas aumenten el riesgo en países vecinos.
Finalmente, el pleno aprobó una propuesta que prevé que los Estados miembros preparen mapas de riesgo de inundación correspondientes a las cuencas hidrográficas, la subcuencas y las franjas de litoral, y que los utilicen para "eliminar gradualmente las subvenciones directas o indirectas que aumentan los riesgos de inundación".
Entre 1998 y 2004 Europa sufrió más de 100 inundaciones graves, entre ellas los desbordamientos del Danubio y el Elba en 2002, ocasionando más de 700 muertes y múltiples desplazamientos. En verano de 2005 sufrieron inundaciones Austria, Bulgaria, Francia, Alemania y Rumanía.