MADRID 23 May. (EUROPA PRESS) -
El director de Relaciones Exteriores de la Comisión Europea, Eneko Landáburu, consideró hoy que hay que ejercer una "presión política seria" sobre los países del Africa subsahariana para combatir el problema de la inmigración ilegal, pero al mismo tiempo, añadió, es necesaria una mayor cooperación tanto con los países de origen como con los de tránsito, así como campañas informativas en las que se explique a los potenciales inmigrantes que Europa no es "la salvación" que esperan.
En declaraciones a RNE que recoge Europa Press, Landáburu consideró que "hemos llegado al momento en el que tenemos que hacer una presión política seria respecto a todos los países de origen en el Africa subsahariana para que estos paísies tomen medidas". No obstante, agregó, es necesario que reciban ayuda para poder adoptar "medidas de control de la inmigración".
Según explicó el responsable europeo, la UE está trabajando especialmente en el "control de las rutas de inmigración" que empiezan, dijo, "en unos cafés, en unos bares, en unas ciudades de los países de origen donde las organizaciones criminales venden el sueño a esta pobre gente".
En este sentido, además de cooperar con los países de origen, consideró "muy importante" llevar a cabo "campañas de información para decir a la gente que Europa no es un paraiso para ellos, que Europa no es desgraciadamente el lugar donde podrán encontrar solución a todos sus problemas y decirles la verdad". Para ello, los medios de comunicación desempeñan un papel fundamental a la hora de transmitir el mensaje de que Europa no es la "salvación" y que "van a encontrar el infierno y no el cielo que buscan".
Por otra parte, Landáburu recordó que por el momento "no hay una política firme, desarrollada y consolidada de inmigración europea" y que "hasta hace muy poco estas políticas eran únicamente de ámbito nacional", si bien desde los acontecimientos del 11-S esta política "es incipiente". No obstante, añadió, la UE cuenta "desde hace mucho tiempo" con "los instrumentos financieros para ayudar a los países que tienen dificultad como hoy es el caso de España".
Asimismo, el responsable de la CE insistió en que "el problema no es sólo español, italiano o polaco", sino que es "un problema enorme que requiere lo esfuerzos de todos" y la cooperación internacional empezando por los países europeos, y pasando por los países de origen y los de tránsito.
Para el director de Exteriores de la CE, el origen de la inmigración ilegal está en el "subdesarrollo" al que hay que combatir "en los países donde desgraciadamente existe". En este sentido, destacó que la UE es "el primer donante de ayuda al desarrollo en el mundo", aunque, lamentó, "parece que no es suficiente" por lo que "tenemos que trabajar estrechamente con los países de origen y los gobiernos".
Landáburu, que rechazó las acusaciones de que la UE está "cerrada" a los productos de los países en desarrollo afirmando que "Europa es el ente geográfico más abierto" a este tipo de productos, resaltó la necesidad de "recomponer las prioridades que tenemos a nivel de cooperación al desarrollo para poner más disponibilidad y más medios respeto a este tema" y de "crear actividad económica" que permita a la población de los países en desarrollo "seguir viviendo en esos países" y no tener que inmigrar.